Honduras: en contra de la nueva Ley Electoral, reactivan las credenciales a los partidos para las mesas de voto

*Por Expediente Público

Un ejército de más de 182 mil personas se encargará el próximo 28 de noviembre de hacer funcionar las Juntas Receptoras de Votos (JRV), los organismos electorales responsables del escrutinio y transmisión de resultados de las elecciones generales.

Conocidas anteriormente como Mesas Electorales Receptoras (MER), las JRV son la puerta al ejercicio del sufragio pero también al fraude, una preocupación constante en el proceso electoral que se desarrolla en Honduras.

De allí que la nueva Ley Electoral, aprobada en mayo pasado, incluyó una serie de disposiciones, entre ellas la implementación de un sistema de Transmisión de Resultados Electorales (TREP) y el uso de lectores de huellas digitales.

La nueva legislación incluyó también reformas relacionadas con la integración de las JRV, consideradas como la principal debilidad dentro del sistema electoral.

Una de ellas manda a los partidos políticos, catorce en este proceso electoral, entregar al CNE un listado con el nombre de sus representantes en las JRV, con el propósito de poner fin a la entrega de credenciales en blanco que permitían el tráfico de estas acreditaciones.

Credenciales con código QR

El mandato es que “no se iban a entregar credenciales, si no que iba a aparecer en la maleta electoral la lista y allá al momento de integrarse la mesa la identificación (de los representantes de los partidos políticos) iba a ser con las tarjetas de identidad”, explicó a Expediente Público el expresidente del extinto Tribunal Supremo Electoral (TSE) y uno de los redactores de la nueva Ley Electoral, Augusto Aguilar.

Para Aguilar “hay alguna irregularidad” en el hecho de que ahora sí se van a entregar credenciales, a pesar de que el artículo 251 de la ley electoral, relacionado con la acreditación de los miembros de las JRV, señala que estos deben presentarse al centro de votación con su Documento Nacional de Identificación (DNI).

Por su parte, el cronograma electoral manda que la lista de los miembros de las JRV y de los delegados observadores, para aquellos partidos y candidaturas independientes que no tengan representantes en aquellas, debían entregarse el 29 de octubre y el 1 de noviembre, para dar al CNE entre 17 y 20 días para la emisión de las acreditaciones.

Dichas credenciales, aseguró el presidente del CNE Kelvin Aguirre al canal CHTV, incluirían nombre, apellido, foto y código QR para evitar su falsificación.

Partidos no han entregado listados

Sin embargo, los partidos políticos han incumplido con la entrega del listado, con lo que no solo habrá credenciales en contra de lo que manda la ley sino que, además, estas podrían ir en blanco.

El secretario del CNE Alejandro Martínez, declaró al noticiero TN5 que el domingo 14 de noviembre recibieron un sobre sellado con los nombres de delegados a las mesas electorales del partido Libertad y Refundación (Libre), que lleva a la ex primera dama Xiomara Castro como candidata presidencial en una alianza que incluye a los partidos Innovación y Unidad (Pinu) y Salvador de Honduras (PSH).

“Los demás partidos políticos hasta el día de hoy no han acreditado sus representantes de las mesas”, dijo el funcionario.

Para Augusto Aguilar, esta tardanza de los partidos en la entrega de sus listados tiene que ver con el poco tiempo que han tenido y que les ha impedido incluso reunir a los observadores, custodios electorales y técnicos que realizarán la transmisión de resultados.

Carreras contra el tiempo

“Creo que están en ese déficit, pero tendrán que darles una opción B o tener un segundo plan” si no logran contar con el personal que necesitan en los 5,755 centros de votación, en los cuales se instalarán más de 18 mil JRV.

Aguilar, quien es miembro del Consejo de Expertos Electorales de América Latina, dijo que nunca se había atrasado tanto el cronograma electoral como en estas elecciones, lo cual se debe a la tardanza con la que el Congreso Nacional aprobó la nueva Ley Electoral.

“Estuvieron casi un año esperando para aprobarla” y al CNE “le tocó hacer todas las actividades en un tiempo muy reducido. Ese es el principal problema”, acotó.

Tráfico de credenciales

El tráfico de credenciales ha sido uno de los principales males de los partidos de maletín, de allí que una de las reformas de la nueva Ley Electoral tiene que ver con la integración de representantes en las JRV.

“Una de las cosas que resultó difícil fue eso, lo de la integración de las mesas. Al final se decidió que los partidos mayoritarios tengan un miembro en todas las mesas y los minoritarios, en este caso estaríamos hablando de once, que se distribuyen equitativamente los otros dos miembros de cada mesa”, explicó Aguilar.

El artículo 46 de esa ley dice que: “Las Juntas Receptoras de Votos en elecciones generales estarán integradas por 5 miembros propietarios con voz y voto, y sus respectivos suplentes, designados por los Partidos Políticos”.

De entre esos cinco se designará un presidente, un secretario y un escrutador, que pertenecerán a los partidos más votados, es decir, el Nacional, Liberal y Libre.

El presidente y el secretario de cada JRV tendrán la responsabilidad de escanear, verificar y transmitir las Actas de Cierre.

Los otros dos serán los vocales, pertenecientes a los partidos minoritarios y designados por rotación en las JRV.

Sin embargo, Aguilar lamentó que “solo en Honduras los partidos políticos son los que proponen a los miembros de mesas”, lo cual genera desconfianza, como se ve también en el hecho de que solo en Honduras “se ha quedado utilizando la tinta indeleble”.

De entre esos cinco se designará un presidente, un secretario y un escrutador, que pertenecerán a los partidos más votados, es decir, el Nacional, Liberal y Libre.

Escrutinio público es obligatorio

Uno de los aspectos positivos en la Ley Electoral vigente es que el escrutinio público adquiere obligatoriedad y en caso de que la Junta Receptora de Votos incumpla con esta disposición incurrirá en responsabilidad penal.

A cuatro metros de distancia de las JRV, los electores podrán estar presentes “en el momento más crucial, que es el escrutinio, cuando están contando los votos”, dijo Aguilar.

Tal disposición los faculta para presenciar junto a los observadores de los partidos el conteo de las boletas y la firma de las actas, “y entonces cada elector podrá obtener la información ahí mismo, en el momento del conteo y hacer las anotaciones que considere convenientes”, señaló.

Sin embargo, esta medida no elimina por completo los riesgos, entre ellos que no lleguen los miembros de las mesas, que falle el equipo, que las personas no hayan sido bien entrenadas o que se suspenda o interrumpa la transmisión por falta de energía, como ocurrió en las elecciones de 2017, cuando el presidente y candidato a la reelección Juan Orlando Hernández remontó súbitamente, tras un apagón eléctrico, la ventaja que le llevaba el candidato de la alianza Salvador Nasralla.

En ese sentido, “podemos tener la ley más perfecta pero si quienes la aplican no lo hacen de manera correcta entonces resultan los fraudes”, sentenció Aguilar.

“La historia nos dice que los partidos políticos se han preocupado más porque (sus representantes en las JRV) vayan a maniobrar”, señaló.

De hecho, en los partidos que no tienen suficiente representación en las mesas“cuál es la queja, que no tienen quiénes les defiendan su voto, eso implica el hecho de que los otros van a robarse los votos”, analizó.

“Esa es toda la historia cívico-electoral que hemos transitado en Honduras y eso es un enorme problema, porque no se busca a las personas que saben administrar el proceso sino que a los que menos saben, pero que tengan la habilidad para poder interrumpir o para cometer irregularidades”, lamentó.

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