Un extenso texto de análisis técnico-militar que circula desde hace varios días en redes sociales y portales digitales —atribuido de forma no oficial a una fuente cubana especializada en asuntos militares y políticos— sostiene que la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas, solo pudo haberse concretado mediante una traición desde el círculo más íntimo del poder venezolano.

El documento, que circuló inicialmente en redes sociales y plataformas digitales, fue atribuido erróneamente al medio cubano Periódico Granma. El texto, sin firma ni respaldo institucional, ha sido replicado por diversos portales que coinciden en describir a su autor como una persona cubana anónima, con conocimiento especializado en asuntos militares y políticos, y con experiencia prolongada en Venezuela.
El texto —según el portal Piensa Chile— llegó a su redacción a través de un lector, quien afirma haberla recibido del hermano de un diplomático cubano que habría estado destinado en Venezuela durante varios años. Ninguna de estas versiones ha sido confirmada oficialmente, y el texto no lleva firma ni respaldo institucional explícito, lo que obliga a leerlo como un análisis no oficial, aunque detallado.

Una tesis central: sin traición no había captura
El eje del documento es categórico: una operación militar de la magnitud descrita —con participación de fuerzas especiales estadounidenses, más de 150 aeronaves y una incursión directa en Caracas— no podía ejecutarse con tal precisión sin una filtración humana de alto nivel.
“El hecho de que la Delta Force supiera exactamente dónde encontrar a Maduro, pese a que cambiaba diariamente su lugar de pernocta, apunta de forma directa a una entrega o venta de información desde su círculo más cercano”, sostiene el texto.
El análisis descarta que la captura haya sido únicamente producto de superioridad tecnológica y la define como el resultado de un colapso sistémico del aparato de inteligencia, contrainteligencia, mando y control del Estado venezolano.

Fallos múltiples y una defensa paralizada
El documento enumera cuatro pilares que, según su autor, fallaron de forma crítica:
- Inteligencia y contrainteligencia, incapaces de detectar meses de seguimiento y perfilamiento.
- Mando y control, paralizado desde los primeros minutos de la operación.
- Defensa antiaérea, prácticamente inactiva pese a la incursión masiva.
- Seguridad presidencial, que resistió sin apoyo ni plan de extracción.
Uno de los señalamientos más graves es la inacción de la Fuerza Aérea venezolana, cuyos principales cazas habrían sido neutralizados en tierra o nunca recibieron orden de despegar.
El texto plantea dos escenarios: traición directa o parálisis total de la cadena de mando.

Combatientes cubanos y silencio oficial
El análisis introduce además un elemento especialmente sensible: la muerte de 32 combatientes cubanos durante los enfrentamientos, algunos integrados en el Batallón de Honor Presidencial.
El autor subraya que sí hubo combate en el anillo inmediato de seguridad de Maduro, pero que esa resistencia fue aislada, sin refuerzos ni coordinación, lo que habría sellado el desenlace.
Más que una derrota militar, una implosión política
Lejos de presentar la operación como una simple “proeza imperialista”, el texto la califica como una derrota autoinfligida del sistema de poder venezolano, donde el exceso de confianza, la rutina y la falta de movilidad habrían facilitado el trabajo de inteligencia estadounidense.
“La derrota no vino del enemigo, sino desde adentro”, resume uno de los pasajes más duros del análisis.
El documento también reconoce abiertamente que la operación fue un éxito para Estados Unidos, aunque advierte que su verdadero impacto es político: expone la fragilidad interna del régimen y la posibilidad real de quiebres similares en otros aliados regionales.

Un texto sin firma, pero con mensaje
Aunque su origen exacto permanece en la sombra y su autoría no ha sido acreditada oficialmente, el documento ha ganado tracción por el nivel de detalle técnico y por provenir —según múltiples versiones— de un entorno históricamente aliado del chavismo.
Más allá de su veracidad total o parcial, el texto deja una señal inequívoca: la narrativa de fortaleza del régimen venezolano se resquebraja desde dentro, y la pregunta ya no es si hubo traición, sino quiénes la ejecutaron y hasta dónde llegará su efecto dominó en la región.
