La administración del presidente Donald Trump anunció nuevas sanciones contra el conglomerado militar cubano GAESA, altos funcionarios y empresas vinculadas a la explotación minera en Cuba, acusando al régimen comunista de operar una estructura “cleptocrática” que financia represión, inteligencia extranjera y amenazas a la seguridad de Estados Unidos.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció una nueva ronda de sanciones contra actores clave del aparato económico y militar del régimen cubano, en una ofensiva impulsada por la administración del presidente Donald Trump para aumentar la presión contra La Habana.
Las medidas fueron anunciadas este 7 de mayo de 2026 y están dirigidas principalmente contra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), considerado por Washington como el núcleo financiero y empresarial controlado por las fuerzas armadas cubanas.
Según el Departamento de Estado, GAESA fue sancionado por operar dentro del sector de servicios financieros de la economía cubana y por manejar activos que, según Washington, benefician únicamente a las élites del régimen comunista.
Rubio calificó a GAESA como “el núcleo del sistema comunista cleptocrático de Cuba”, asegurando que controla al menos el 40% de la economía de la isla.
El funcionario estadounidense sostuvo que mientras el pueblo cubano enfrenta hambre, enfermedades y el deterioro de infraestructura básica como la red eléctrica, las ganancias generadas por GAESA terminan en cuentas ocultas en el extranjero.
“Gran parte de las ganancias de las actividades de GAESA se desvían a cuentas bancarias ocultas en el extranjero”, afirmó el Departamento de Estado en el comunicado oficial.
Washington también sancionó a Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta ejecutiva de GAESA, señalándola como responsable de administrar activos ilícitos del conglomerado militar fuera de Cuba.
Otra de las entidades incluidas en las sanciones es Moa Nickel S.A. (MNSA), una empresa conjunta entre la canadiense Sherritt International Corporation y la estatal cubana Compañía General de Níquel.
Estados Unidos acusa a esta empresa de explotar recursos naturales cubanos en beneficio del régimen y de lucrarse con bienes originalmente confiscados a ciudadanos y compañías estadounidenses tras la revolución cubana.
La administración Trump justificó las sanciones alegando que el régimen cubano representa una amenaza directa a la seguridad nacional estadounidense y acusó a La Habana de servir como plataforma para operaciones de inteligencia extranjera, militares y terroristas.
“A solo 145 kilómetros del territorio estadounidense, el régimen cubano ha devastado la isla y la ha convertido en una plataforma para operaciones de inteligencia extranjera, militares y terroristas”, señala el comunicado.
Rubio advirtió además que la ofensiva apenas comienza y confirmó que en los próximos días y semanas podrían anunciarse nuevas sanciones contra actores vinculados al régimen cubano.
Las medidas implican el bloqueo total de bienes y activos bajo jurisdicción estadounidense pertenecientes a las personas y entidades sancionadas, así como la prohibición de realizar transacciones financieras o comerciales con ellas.
El Departamento del Tesoro también alertó que personas, empresas e instituciones financieras extranjeras que mantengan relaciones con los sancionados podrían exponerse a sanciones secundarias.
