El ganador de las elecciones legislativas alemanas, el conservador Friedrich Merz, afirmó el lunes que quería mantener conversaciones con lossocialdemócratas para formar rápidamente un gobierno, que los europeos esperan con impaciencia ante los cambios en los lazos transatlánticos.
El líder de los democristianos (CDU) indicó que tendería la mano al Partido Socialdemócrata (SPD) del derrotado jefe de gobierno Olaf Scholz, con la esperanza de forjar una alianza de gobierno estable de los dos partidos tradicionales.

Tras los resultados, Merz calificó el auge del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en segundo lugar, como “la última advertencia a los partidos políticos del centro democrático en Alemania”.
Merz, de 69 años, alertó sobre el peligro de parálisis en Berlín, en momentos que el presidente estadounidense Donald Trump trastorna el orden internacional, la economía alemana está en recesión y la sociedad está dividida.
Merz aseguró el lunes que haría “todo lo posible” para mantener buenas relaciones con Washington, pero que estaba preparado para “el peor escenario posible”, al constatar que el gobierno de Trump está dando la espalda a Europa.
“Todas las señales que estamos recibiendo de Estados Unidos indican que el interés por Europa está disminuyendo significativamente”, declaró en una rueda de prensa en Berlín tras las elecciones.
El bloque conservador CDU/CSU se impuso con más del 28% de los votos en los comicios del domingo, por delante de AfD, de extrema derecha y antiinmigración, que alcanzó un récord de más de 20%. En tercer y cuarto lugar quedaron los socialdemócratas y los Verdes.
Tras la intensa campaña, dominada por temas migratorios, Merz deberá ahora cercarse a sus rivales en las elecciones.
El SPD participará en las negociaciones sin Scholz, quien asumió la responsabilidad de una “derrota amarga” con 16% de los votos.
Para poder gobernar, Merz se verá obligado a negociar las políticas y las líneas rojas del partido.
*AFP
