Jurados no llegan a un veredicto, el proceso contra Geovanny Fuentes sigue el lunes

*Por Expediente Público

A las 5 de la tarde, hora de Nueva York, se han cerrado las deliberaciones por parte de los 12 miembros del jurado que deberán decidir si el hondureño Geovanny Fuentes Ramírez es culpable o inocente en los cargos imputados por la Fiscalía estadounidense: conspiración para transportar cocaína a Estados Unidos, uso de armas automáticas y explosivos.

Tras algunas recomendaciones del juez Kevin Castel los jurados comenzaron a debatir este viernes 19 de marzo a las 3 de la tarde (1 de la tarde hora de Centroamérica). El jurado no llegó a un veredicto por lo que el proceso sigue el lunes 22 de marzo. Para ser declarado culpable o inocente Fuentes, los miembros del jurado deben alcanzar unanimidad, pero si hay disidencia el juicio tendría que repetirse.

Es de aclarar que en todos los procesos anteriores promovidos por la Fiscalía estadounidense contra narcos hondureños el fallo ha sido de culpabilidad, incluyendo el caso contra Juan Antonio Hernández, hermano del presidente hondureño Juan Orlando Hernández.

Argumentos

La mañana de este 19 de marzo inició la etapa de cierre del juicio donde la Fiscalía y la Defensa tuvieron hora y media cada uno para presentar sus alegatos finales. Ayer, jueves, concluyó la etapa de presentación de testimonios y evidencias en el proceso que se sigue contra Fuentes, a quienes los fiscales del Distrito Sur de Nueva York señalan de ser socio del presidente hondureño Juan Orlando Hernández.

La defensa legal de Geovanny Fuentes Ramírez comenzó sus alegatos finales diciendo que las acusaciones contra su cliente son una “historia escrita” por Devis Leonel Rivera Maradiaga (El Cachiro), con algunas “ediciones” de otros testigos. Indicaron que El Cachiro no tiene moral, escrúpulos y “probablemente no tiene alma”. Siguiendo un argumento similar al del presidente Hernández, que en sus campañas en Honduras asegura que las acusaciones en su contra son “mentiras” y “falsos testimonios” de narcotraficantes, la defensa de Fuentes Ramírez atacó a El Cachiro diciendo que no fue llevado a la Corte “como un testigo objetivo”, sino “para venderte su ficción.”

“Un tipo que comete 78 asesinatos, ¿dejará que un pequeño mecánico de botes lo estafe?”, dijo el defensor en relación al testimonio de que Fuentes Ramírez torturó y asesinó a un mecánico que le había quedado mal con 40,000 dólares al Cachiro, y aquel por quedar bien con su socio lo ejecutó.

Además, El Cachiro testificó que tuvieron un periodo de enemistad en la que incluso se realizaron atentados mutuos. La enemistad surgió porque Rivera Maradiaga no le quiso prestar un millón de dólares a Fuentes Ramírez para que comprara un cargamento de cocaína. Sobre este punto la defensa dijo que “Si Geovanny Fuentes necesitaba dinero, sabía a dónde ir. Tenía un ‘Sugar Daddy’, tenía a Fuad Jarufe,” según la Fiscalía.

Atacan a testigos claves

Pero los abogados de Fuentes no solo intentaron desacreditar a Rivera Maradiaga, sino también a “El Contador”, el testigo que dijo haber presenciado cuando Fuentes Ramírez entregó 25,000 dólares a Hernández a cambio de protección y contratos.

Uno de los argumentos utilizados por el presidente Hernández en la publicidad que paga en las televisoras hondureñas es que el tráfico de drogas se ha reducido durante su mandato. En la misma línea, la defensa de Fuentes ha dicho en viernes que “el tráfico de drogas en Honduras se ha reducido en más del 80 por ciento. !Qué presidente más narco!. Eso de por sí corta las piernas de la teoría del gobierno respecto a Geovanny y al presidente”, alegó el defensor de Fuentes.

En algún momento de los alegatos de la defensa el acusado se echó a llorar, lo que para algunos de los presentes fue un gesto de quebrantamiento, mientras que para otros fue parte de un “show” montado en un intento de impresionar a los jurados.

La Fiscalía

Más temprano, en sus argumentos de cierre, la Fiscalía nuevamente pareció olvidarse de que el acusado es Fuentes y ha arremetido contra Hernández, diciendo que no solo quería el dinero del imputado sino también acceso a la cocaína que este producía. Apuntan además que Fuentes pagó sobornos a políticos, oficiales e incluso a Hernández, quien recibió “maletines con dinero en efectivo” bajo la promesa de proteger sus cargamentos y no extraditarlo.

Según los fiscales estadounidense, Fuentes “mató a los que pudo y compró a los que no pudo”. Además reiteraron que la relación con Hernández era tan fuerte que continuó sobornándolo hasta el año 2019, cuando ya su hermano estaba preso y procesado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Su relación con el mandatario “no tiene precio”, dijo el fiscal en tono sarcástico y en alusión a los sobornos.

Reiteraron que Hernández utiliza el aparato de seguridad del Estado para facilitar las operaciones del narcotráfico. El fiscal recordó a los jurados todo lo que mostraron durante el proceso: videos, fotos, la geolicalización del imputado, especialmente en las visitas a Casa Presidencial “para ver a su socio del narcotráfico, el presidente”. Dijo que la Fiscalía tiene informes que cuando Hernández y su hermano fueron mencionados por primera vez en el tráfico de drogas le pidió a Fuentes que llegara a Presidencial a conversar.

También hizo mención de una lista de empresas utilizadas para lavar dinero y los contactos de alto nivel que le permitían operar sus negocios, incluyendo el número y correo personal de Hernández.

La defensa había dicho en sus argumentaciones que Fuentes había vivido una “pesadilla” al salir de viaje de su país y llegar a Estados Unidos para encontrarse con agentes que lo acusaban de tráfico de drogas, sin saber siquiera de lo que estaban hablando.

En respuesta, el fiscal Jacob Gutwilling subrayó que el imputado creó una “pesadilla” al llenar de drogas a Estados Unidos mientras alimentaba un ambiente de violencia y de corrupción de funcionarios en Honduras.

“El presidente y el acusado estaban controlando de cerca a sus co-conspiradores”, dijo Gutwilling.
Además, recordó que el narcolaboratorio creado por Fuentes y del que Hernández llegaría a ser socio siguió operando pese a que en el 2011 las autoridades policiales hicieron un allanamiento que resultó infructuoso porque en ese momento no hallaron nada, debido a un “soplo” que les advirtió el peligro.

Reacción

Mientras en Nueva York los fiscales resaltaban los vínculos entre Fuente Ramírez y Hernández, el presidente d Honduras utilizaba las redes sociales de Casa Presidencial para defender el trabajo que afirma ha realizado en contra del narcotráfico.

“¿Podrían los medios informar al público que JOH logró la reducción sin precedentes del 95% del narcotráfico al trabajar en estrecha colaboración con países aliados, y que numerosos funcionarios de agencias estadounidenses han reconocido a Honduras como un socio confiable y eficaz?”, dice uno de los mensajes.

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