Las políticas estadounidenses que impulsan elecciones libres y el fin de la represión en Nicaragua continúan atrayendo apoyo bipartidista

*Por David E. Bonior

Washington, D.C. — Durante los últimos dos años y medio, ha surgido un consenso bipartidista en ambas Cámaras del Congreso de los Estados Unidos de que Estados Unidos debe presionar al gobierno de Nicaragua para que ponga fin a la represión política y los abusos contra los derechos humanos; negociar reformas que hagan posible unas elecciones verdaderamente libres y justas; y, trabajando con aliados en el hemisferio, utilizar tanto la diplomacia como las sanciones específicas para apoyar esos objetivos.

Esa opinión fue respaldada por el Caucus Progresista del Congreso en septiembre de 2018, un grupo de los miembros más liberales de la Cámara de Representantes.

Se incorporó en una resolución presentada por los senadores republicanos y demócratas en marzo de 2020 y aprobada por unanimidad el 16 de junio de 2020, y en una resolución bipartidista similar aprobada por la Cámara el 19 de marzo de 2020.

Una nueva declaración publicada el 3 de diciembre por líderes demócratas que desempeñaron un papel crucial en oponerse a la ayuda de la Contra en la década de 1980 adopta la misma posición. La declaración, firmada por el ex Representante Mike Barnes, entonces presidente del subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, y el ex Representante David Bonior, entonces látigo de la mayoría de la Cámara, decía:

Confiamos en que el gobierno de Biden presionará para que se celebren elecciones libres, justas y supervisadas internacionalmente en Nicaragua y se respeten los derechos humanos.

El comunicado deja en claro que una nueva administración tendrá un fuerte respaldo para continuar una política que combina presión y diplomacia, y presiona por la reforma electoral y el respeto a los derechos humanos.

La declaración completa está a continuación:

En la década de 1980, los miembros demócratas del Congreso de los Estados Unidos apoyaron un camino democrático hacia la paz en Nicaragua: un fin negociado del conflicto, elecciones libres y justas, respeto por los derechos humanos, libertad de prensa y soluciones no militares. Lideramos estos esfuerzos en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Hoy, Nicaragua se encuentra nuevamente en una encrucijada. El gobierno de Ortega continúa negándose a dar pasos hacia elecciones libres y justas en noviembre de 2021. Las violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte del régimen han sido ampliamente documentadas por organizaciones internacionales respetadas, y miles de nicaragüenses han huido como refugiados o se han exiliado. El 21 de octubre, la Asamblea General de la OEA adoptó una resolución llamando a elecciones libres y justas en Nicaragua.

Respaldamos las resoluciones bipartidistas aprobadas por el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos en apoyo de la democracia en Nicaragua. Confiamos en que el gobierno de Biden presionará para que se celebren elecciones libres, justas y supervisadas internacionalmente en Nicaragua y se respeten los derechos humanos.

*Tomado de Revista WOLA

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