Líderes opositores oficializan su precandidatura a la presidencia de Nicaragua

A ocho meses de las elecciones generales en Nicaragua y a dos de vencer un plazo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), para que el régimen de Daniel Ortega oficialice reformas electorales, los bloques opositores en el país han empezado a presentar sus precandidatos para la presidencia sin voluntad de unidad y en un contexto que los analistas califican como “adverso y carente de garantías”.

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), que forma parte de la Coalición Nacional, presentó al politólogo Félix Madariaga como su precandidato para la presidencia. El dirigente opositor asumió una serie de compromisos en caso de ser elegido, incluyendo la liberación de los presos políticos y justicia para las víctimas de los disturbios de 2018.

“No va a ser una elección fácil”, dijo Madariaga al presentar su candidatura. “Nos la van a querer robar y actúan así porque nos tienen miedo, pero hacemos el compromiso de una candidatura diferente porque es una candidatura que nace de la gente, de un proceso de consulta”.

Agregó que “además, es una candidatura que va a estar hombro a hombro con el pueblo en la primer lucha del combate cívico, no solo defendiendo el voto, sino clamando por la libertad de los presos políticos”.

En tanto la Alianza Ciudadana, integrada por los partidos Ciudadanos por la Libertad y Alianza Cívica, insiste en su postura de convertirse en la plataforma electoral que compita en noviembre con el Frente Sandinista mientras intenta negociar, por separado, con los integrantes del otro bloque opositor.

El economista Juan Sebastián Chamorro, oficializó sus aspiraciones presidenciales el sábado pasado, cuenta con el respaldo de algunos miembros de la Alianza Cívica, sin embargo, no es su candidato oficial.

Chamorro compartió los tres pilares o lineamientos generales de su plan de gobierno: “una economía que crezca y genere oportunidades” atrayendo inversión privada y generando empleos, una política de justicia, respeto a la ley y reparación para víctimas, y “una política social que beneficie a las mayorías” con salud, educación, agua y saneamiento, seguridad social, vivienda y política de juventud.

“Quiero ser el candidato de la unión, quiero ser el candidato de la esperanza, quiero ser el candidato que derrote a Ortega y a este sistema que nos agobia y nos oprime”, señaló.

En tanto Carlos Tünnermann, vocero de la Comisión de Buena Voluntad, que intenta un acercamiento de los opositores antes de finales de marzo, afirma que la Coalición Nacional se ha mostrado, desde un principio, en disposición de conversar, mientras la Alianza Ciudadana sigue sin responder a la invitación.

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