Los nicaragüenses “haríamos bien” en no esperar ninguna gestión de ningún gobierno de EEUU, dice economista y analista político

El doctor en Economía y analista político Francisco Larios, opinó este miércoles en entrevista con La Mesa Redonda que los nicaragüenses “haríamos bien” en no esperar nada de ningún gobierno estadounidense con respecto al régimen de Daniel Ortega.

Larios, un nicaragüense radicado en Florida, Estados Unidos, manifestó que “es una ilusión de los nicaragüenses” ver al expresidente Donald Trump como “un agente liberador en el sentido de derrocar a la dictadura de Ortega”.

Y que en el caso del nuevo presidente Joe Biden, no tiene expectativas de que haga algo más allá de la “lógica burocrática” contra el régimen orteguista. Sin embargo, destacó que “es falso” que Biden venga con un espíritu de amistad hacia Ortega.

El analista insistió en que “no nos podemos hacer esperanzas” con la nueva administración Biden, en cuanto a la política de Estados Unidos con Nicaragua, teniendo en cuenta que la crisis de Nicaragua es vista como un “problema menor” ante la crisis política de la nación norteamericana.

“Mucha gente que vive en Nicaragua no ha logrado apreciar la gravedad de la crisis de Estados Unidos, ya no digamos de la crisis económica y sanitaria –que ese es un tema aparte—la crisis política de Estados Unidos, la crisis de la democracia”, declaró.

TRUMP PUDO HACER MÁS POR NICARAGUA

A juicio de Larios, los republicanos “han sido un perro que ladra, pero que no muerde, eso es muy bueno para la propaganda electoral, y es muy bueno para convencer a las víctimas como somos los nicaragüenses en Nicaragua de que el gobierno de Estados Unidos nos quiere ayudar”.

Para el analista, en la práctica, la administración Trump “aunque pudo hacer mucho más, realmente no trató de sacar a Ortega del poder”.

Argumentó su valoración destacando que los gobiernos estadounidenses tienen mecanismos y tienen mucho mayor fuerza para ayudar a Nicaragua a salir de su crisis; sin embargo, su la lógica burocrática es “no crear crisis donde no necesitan” y la de “tratar de hacer los famosos aterrizajes suaves”.

“En otras palabras, el plan de Trump ha sido desde un comienzo hacer el diagramado un aterrizaje suave, un pacto que ellos imaginan exitoso de una transición electoral. Y para lo cual han utilizado con extremada prudencia las atribuciones legales que les han dado para sancionar, han sido muy tímidos al hacerlo porque su interés no ha sido desplazar a Ortega, sino ver cómo hay un arreglo entre las cúpulas de Nicaragua”, afirmó.

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