Los sonidos del régimen, el silencio de otros

*Por David Sevilla

Desde que la dictadura tronó fuertemente -como gesto de venganza –  después de la gesta heroica que valientes y erguidos universitarios en abril de 2018, encabezaron; lo cierto es que hicieron temblar a los tiranos Daniel Ortega y a su concubina Rosario Murillo, supongo que en los días estoicos la pareja  (dormía con un ojo abierto y otro cerrado).

La tentación maléfica fue tan inmensa que apoyados de sus títeres ,porque para nadie es un secreto que los verdaderos terroristas  fueron ellos mismos, los  elementos paramilitares,  Policía, y miembros del ejército ,iniciaron un operativo sangriento; mal llamado “operación limpieza” pero no fue más que una masacre cruel, que comparado con la del 23 de julio de 1959  en León el ,donde el Mayor GN Ortiz quien dirigió la operación, este les advirtió a los líderes estudiantiles “Muchachos, no me comprometan porque tengo órdenes de ‘bañarlos’”. Texto tomado del investigador, doctor Rolando Avendaña Sandino

Esto supone que el dictador Somoza, le quedó chiquito a la pareja dictatorial Ortega-Murillo. Ya planificada la masacre, comenzó el desquite apresando a líderes políticos, empresariales, y por si fuera poco a líderes de la iglesia católica; a estos últimos los plumíferos y un disque empresario, adulador del régimen los tildan de “terroristas de sotanas” ¡Que Dios los perdone porque yo no!

Hasta el momento, ningún magnate bancario y empresario tales como Carlos Pellas, y Ramiro Ortiz Mayorga  -este último una vez apresado el CEO, Luis Rivas Anduray, el banco emitió un escueto comunicado- y  otros no se han pronunciado a favor de sus exgerentes, y si el Cosep ha callado por el injusto apresamiento de los expresidentes José Adán Aguerri, Michael Healey y Álvaro Vargas pues no me extraña para nada que hay complicidad gansteril y prebendaría de la cúpula empresarial con la dictadura.    

Lo que más me es indigna, como Católico, Apostólico y Romano que soy es que los líderes de nuestra iglesia Católica tanto por el prelado nicaragüense Leopoldo Brenes y el administrador del Vaticano, Bergoglio. El administrador del Vaticano. ¿Porque ese sigilo en el Vaticano?

¡Señores¡ es tiempo de pedirle una explicación a la jerarquía Católica nicaragüense, al Papa Francisco, se van a quedar de brazos cruzados, basémonos de los Hechos de Pedro, cuando decidió abandonar la ciudad por la persecución a los cristianos, pero en su camino se le apareció  Jesucristo, que arrastraba la cruz. A él le preguntaron  «Quo vadis Domine» («¿A dónde vas, Señor?»),  Su respuesta le hizo cambiar de opinión y regresar: «Romam vado iterum crucifigi» («Voy hacia Roma para ser crucificado de nuevo»). Esta misma historia le podría pasar a Monseñor Rolando Álvarez y a otros sacerdotes?

Si Monseñor Silvio José Báez y el Padre Edwin Román se salvaron de la ergástula Orteguista es puro milagro.

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