Destacados / Nacionales · 06/12/2023

Maradiaga pide ante el Parlamento Europeo “ayudar a la liberación de los presos políticos” en Nicaragua

El excarcelado político nicaragüense Félix Maradiaga pidió este martes 5 de diciembre ante el Parlamento Europeo la “acción internacional en la lucha contra la injusticia y la opresión política en países como Nicaragua”.

Maradiaga llamó a la comunidad internacional tomar “todas las medidas a su alcance, no sólo para ayudar a la liberación de los presos políticos, sino para sancionar a los perpetradores de esas violaciones a los derechos humanos y ayudar a que nuestras naciones transiten hacia la democracia”.

En su discurso, sostuvo que en Nicaragua, al igual que en muchas otras dictaduras del mundo, “la detención arbitraria por razones políticas es un grave problema relacionado con una mayor represión contra la libre asociación, la participación política y los movimientos democráticos”.

Los autócratas han utilizado la detención arbitraria como un arma para impedir el crecimiento de los movimientos políticos prodemocracia, al poner a sus participantes o líderes en detención. No solo la detención arbitraria distrae y daña a los movimientos de libertad de expresión y no violencia, sino que también es una violación de los derechos de los detenidos y perjudicial para sus familias y seres queridos”, dijo Maradiaga.

A su vez, indicó que “la pérdida emocional, psicológica e incluso física infligida a individuos, sus familias, sus comunidades y los movimientos democráticos es una clara violación de los derechos humanos. La detención arbitraria es, en última instancia, un perverso esfuerzo dirigido a dañar a las personas opositoras donde son más vulnerables y someterles también a sus seres queridos, a un dolor extremo e injustificado. Es una forma de tortura”.

Resulta alarmante que ese método de represión se ha vuelto común en países como Nicaragua, dónde miles de personas han pasado por las cárceles por razones políticas y donde aún existen más de 100 presos políticos”, denunció.

En Nicaragua aún existen más de 100 presos políticos en las cárceles del régimen de Daniel Ortega, entre ellos, el obispo Rolando Álvarez.