Destacados / Nacionales · 15/01/2024

Maradiaga: Secuestro de Monseñor Álvarez y otros sacerdotes “se había convertido en un peso insostenible para el régimen”

Para el excarcelado político Félix Maradiaga, la excarcelación de Monseñor Rolando Álvarez y los otros sacerdotes nicaragüenses “no debe ser vista como un gesto benévolo” de la dictadura de los Ortega Murillo; sino que su secuestro “se había convertido en un peso insostenible”.

“Todos los nicaragüenses y personas de buena voluntad, debemos recibir con alegría la noticia de la liberación de Monseñor Rolando Álvarez y los otros sacerdotes y religiosos nicaragüenses que fueron excarcelados ayer. Sin embargo, esta liberación no debe ser vista como un gesto benévolo por parte de la dictadura sandinista de los Ortega Murillo”, dijo Maradiaga a través de un video.

Ayer, la dictadura excarceló y desterró de Nicaragua a 19 religiosos católicos, entre ellos el obispo Álvarez, tras unas “discretas coordinaciones” con la Santa Sede, que recibió a los nicaragüenses en Roma.

Maradiaga aclaró que “ninguno de los sacerdotes y presos políticos ha cometido ningún delito y jamás debieron haber estado presos” y que además “nadie que no pueda vivir en su propia tierra y sea desterrado simplemente por sus ideas o creencias puede llamar a eso libertad”.

Recalcó que “es fundamental insistir en que aún hay presos políticos por los cuales todos los nicaragüenses que nos oponemos a la dictadura debemos seguir alzando nuestra voz y haciendo los mayores esfuerzos para verlos libres, así como para ver libre a toda Nicaragua, que se ha convertido en una gran cárcel”.

Con este acto, Ortega pretende que el mundo olvide sus crímenes, ya que tener a Monseñor Álvarez y a los otros sacerdotes encarcelados se había convertido en un peso insostenible para el régimen. La dictadura quiere que el mundo no preste atención a lo que sucede en Nicaragua”, opinó.

Maradiaga señaló que “hoy más que nunca, debemos comprometernos a no guardar silencio nunca hasta que veamos la justicia, la democracia y la libertad que los nicaragüenses merecemos”.