Migrantes nicaragüenses que fueron secuestrados en México se entregan a autoridades estadounidenses

Más de 1.500 migrantes, la mayoría nicaragüenses vadearon anoche el fronterizo Río Grande desde México hasta suelo estadounidense y se entregaron a la Patrulla Fronteriza la cual, tras registrar sus datos, los ha ido dejando en libertad en El Paso, Texas, reportaron hoy medios locales.

El grupo de migrantes que conformaban una caravana llegaron el lunes al norte de México para entregarse a las autoridades de la patrulla fronteriza y solicitar asilo político en Estados Unidos. En su travesía, fueron secuestrados en el norteño estado de Durango, por grupos de la delincuencia organizada.

Camiones que venían de la Ciudad de México entregaron a los refugiados a miembros del crimen organizado. Estaban hacinados en una casa, en esa entidad, donde les pedían dinero para su liberación.

Alrededor de 1.500 migrantes cruzaron la frontera de EEUU el domingo. El  80% son nicaragüenses

Agentes de la Guardia Nacional hicieron un operativo, donde fueron liberados y posteriormente fueron escoltados los migrantes para que llegaran hasta su destino la fronteriza Ciudad Juárez, donde cruzaron en masa el Río Bravo.

La mayoría de los migrantes provenían de Nicaragua, Perú y Ecuador, según el diario El Paso Matters. “El cruce en masa ocurrió en momentos en que las instalaciones de la Patrulla Fronteriza y los albergues no gubernamentales en El Paso están rebasados”.

“Se nos solicitó apoyar, recibimos a grupos familiares, dentro del centro integrador damos vinculación laboral, todos los que ingresan pueden tener un empleo formal. Ahorita llegan 3 camiones, con 600 personas. Son familias principalmente de Ecuador y Nicaragua, aquí en este albergue habrá dispersión de personas porque no caben todos en este lugar”, declaró a EFE Ana Laura Rodela, coordinadora general del Centro Integrador para el Migrante Leona Vicario.

Quitándose su calzado, hacían largas filas, un fenómeno no visto antes -en tales dimensiones-. Tomaban a sus hijos con ellos para poder atravesar y entregarse a las autoridades norteamericanas.

Uno de los migrantes, Oscar Sánchez, proveniente de Nicaragua, dijo: “Tengo miedo y tristeza, nos agarró un cartel en Durango y nos dijeron que nos llevarían a migración. Estábamos secuestrados, era gente armada, fueron cinco días así, hasta que nos ayudaron los de la Guardia Nacional”.

Señaló que el deseo de la mayoría es cruzar a Estados Unidos, no el de quedarse en México, y siguen con miedo de que les pueda pasar algo de nueva cuenta.

Otro caso es el de Raúl, originario de Ecuador. “Agradezco a las autoridades que nos ayudaron poder llegar hasta acá, queremos lograr nuestro sueño”, dijo.

Las autoridades estadounidenses se preparan para un incremento sustancial de los cruces a través de la frontera al aproximarse el 21 de diciembre, fecha en que el Gobierno del presidente Joe Biden debe terminar el uso del Título 42 en cumplimiento de una orden judicial.

Esta norma sanitaria permite la expulsión inmediata de extranjeros a los que se considere una amenaza para la salud pública. Desde que el Gobierno del ahora expresidente Donald Trump (2017-2021) recurrió a la medida, más de 2,7 millones de expulsiones se han realizado en aplicación del Título 42.

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