Ministra de Educación minimiza muerte de maestros a causa del COVID-19 en Nicaragua

Miriam Raudez, titular del Ministerio de Educación (MINED) afirmó este miércoles que “ha sido muy atinada la decisión de no cierre” de las escuelas públicas de Nicaragua en plena pandemia del coronavirus, al mismo tiempo que minimizó las muertes de más de 30 docentes a causa del COVID-19.

En entrevista con un canal orteguista, Raudez alineada con el modelo orteguista de la minimización y “normalidad” en el país, sostuvo que el duelo que existe en los maestros “es normal”, y que el sistema educativo “está preparado” para continuar las clases pese al virus porque eso “no los va a detener”.

“En estos momentos de crisis que todo mundo anda con miedo, los maestros llegan con una certeza de que estamos dándoles los kits por ejemplo de higiene porque no es que están yendo sin protección, ellos han creado incluso sus mascarillas con el color del turbante, o sea es una cosa que no hacen un drama el COVID para ellos, por supuesto que, si hay afectado un familiar, hay tristeza, hay duelo, es normal. Tenemos maestros que se han afectado, afortunadamente muchos con su medicamento a tiempo, con su tratamiento se separa de la escuela los días que tenga que separarse, regresa, esto es una pandemia. A veces me decían es que no había venido a Boaco, pero si es una pandemia, a veces no sé cuál es el interés de los medios de esa pregunta ¿murió del COVID o de otra cosa? O sea, hemos perdido incluso un sentido de humanidad, o sea llegar a eso que si una maestra murió de COVID me parece que es miseria humana, porque hay otras enfermedades que nos aquejan como seres humanos y que no es cierto que la escuela es un foco de infección”, dijo la funcionaria.

Las declaraciones de Raudez se dan por el inicio de las “teleclases” hoy, más de tres meses después que se reportara oficialmente el primer caso de COVID-19 en el país. A juicio de la ministra el virus “no los agarró con las manos arriba”.

La “normalización” de Raudez también abarcó la baja asistencia de los alumnos a las escuelas. “Estaba previsto que los muchachos estuvieran una asistencia irregular, es normal, no es una cosa de alarmarse”, indicó.

Pese a reconocer el temor de los padres de familia, Raudez apuesta al regreso a clases previsto para el 21 de julio, según ella los estudiantes y maestros volverán con “más ganas”.

En Nicaragua al menos 32 profesores han muerto a causa del COVID-19, según la Unidad Sindical Magisterial.

El sindicato, integrado por maestros opositores, culpa al régimen de Daniel Ortega de las muertes de los trabajadores de educación, porque hasta ahora no han suspendido las clases presenciales, pese a la insistencia de médicos y científicos en que lo haga, para evitar la propagación de la pandemia.

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