MINSA ordena un tardío “triage” en los hospitales de Nicaragua

El Ministerio de Salud (MINSA) ordenó a los centros de salud y hospitales públicos y privados del país un tardío “triage”, que es la clasificación o filtro de los pacientes con cuadros respiratorios en medio de la pandemia del coronavirus.

En el documento del MINSA ordena a los centros asistenciales destinar un espacio para el ingreso de los pacientes sospechosos de COVID-19 que estén en espera del resultado de la muestra.

A los pacientes sospechosos de contagio se les deberá proporcionar una mascarilla descartable, y el personal de salud debe informar al director del centro asistencial, quien de “inmediato” deberá reportarlo al director del SILAIS.

Pese a que el MINSA había prohibido al personal médico el uso de materiales de protección como mascarillas y guantes para “no alarmar” a la población, ahora les ordena que “debe cumplir estrictamente con las medidas de prevención y protección”.

Criterios de hospitalización según el MINSA

En los criterios de hospitalización, el MINSA asegura que “todo paciente sospechoso o confirmado de COVID-19” será ingresado cuando presente:

  1. Frecuencia respiratoria mayor de 25 por minuto.
  2. Dificultad para respirar (disnea).
  3. Saturación de oxígeno menor o igual a 93%.
  4. Paciente con datos clínicos y radiológicos de neumonía atípica.
  5. Presencia de uno o más factores de riesgo, como la edad de 60 años y más, enfermedades crónicas no transmisibles y condiciones de inmunosupresión.
  6. Fallas orgánicas.
  7. Cociente de neutrófilos sobre linfocitos mayor de 3.5.

El MINSA señala que para que una persona sea dada de alta esta debe mostrar una mejora significativa sin signos de disfunción orgánica en sus pulmones, no debe haber presentado fiebre durante las últimas 48 horas, tener una frecuencia respiratoria menor de 22 por minuto, haber cumplido el quinto día de tratamiento de cloroquina, nitosozamida, azitromicina, liponavir o ritonavir, entre otros.

Esta medida del MINSA se aplica de forma tardía a casi dos meses que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el brote de COVID-19 como una pandemia a nivel global.

En Nicaragua, debido a la irresponsabilidad del régimen de Daniel Ortega que desoyó las orientaciones preventivas del virus, el COVID-19 ya circula en el país, afectando incluso a médicos y demás personal de la salud.

Ayer el doctor José Antonio Vásquez, presidente de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN) aseguró a La Mesa Redonda que hay 42 casos de médicos, enfermeras y personal de salud contagiados de COVID-19 a nivel nacional.

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