Destacados / Nacionales · 15/01/2024

Monteverde: “El exilio forzado es una extensión de la injusticia y una violación adicional a los derechos humanos”

El proceso de concertación Monteverde, expresó su “alivio” por la excarcelación de Monseñor Rolando Álvarez y otros 18 religiosos católicos que sufrían un injusto encarcelamiento en Nicaragua. Sin embargo rechazó el exilio forzado al que fueron sometidos por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Acogemos con alivio y esperanza la noticia sobre la liberación de Monseñor Rolando Álvarez, Monseñor Isidoro Mora, y de los 17 sacerdotes y seminaristas que hasta hace poco sufrían un injusto encarcelamiento en Nicaragua”, señaló Monteverde a través de un comunicado.

Sin embargo, este alivio se ve empañado por la realidad de su destierro forzado, impuesto por la dictadura sandinista y la persistente represión que enfrentan numerosos ciudadanos en Nicaragua”, añadió.

Monteverde recalcó que “el exilio forzado no es una solución justa; es una extensión de la injusticia y una violación adicional a los derechos humanos”.

Según la dictadura, los 19 religiosos llegaron el domingo a Roma tras las “muy respetuosas y discretas coordinaciones realizadas” a través del papa Francisco y de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.

“Estos actos contra líderes religiosos destacan la alarmante falta de libertad de culto y expresión en el país, situaciones que constituyen flagrantes violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales. En este contexto, exigimos no solo la liberación sino también el derecho a permanecer en su patria de todas las personas que actualmente son prisioneras políticas en Nicaragua”, anotó Monteverde.

El grupo de opositores llamó a la comunidad internacional a “reconocer y condenar enérgicamente estos actos de opresión y trabajar unida para asegurar el respeto a los derechos humanos en Nicaragua”.

“Es esencial que se ejerza una presión constante y efectiva para crear un entorno seguro donde todas las personas puedan expresarse libremente y practicar su fe sin temor a represalias”, indicó.

Monteverde recordó que todavía quedan más de 100 personas presas políticas en las cárceles de la dictadura “por las que seguimos exigiendo su libertad y el respeto a sus derechos humanos”.