Laureano Ortega Murillo, hijo de los co-dictadores de Nicaragua firmó hoy en la capital rusa acuerdos de cooperación con los jefes de las cuatro regiones ucranianas anexionadas por Moscú y de la ciudad crimea de Sebastopol.
“Valoramos enormemente este paso verdaderamente amistoso en el espíritu de una auténtica asociación estratégica entre nuestros países y lo vemos como una manifestación abierta de solidaridad”, dijo el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, al inicio de la ceremonia.
Destacó que Moscú ve que “aumenta el interés del Sur y el Este globales por establecer contactos con las nuevas regiones rusas”.
“Y el día de hoy estamos aquí para confirmar que estamos listos para estrechar y fortalecer los lazos de cooperación en todos los campos con nuestros queridos hermanos. Rusia y Nicaragua somos países y pueblos con una relación histórica de hermandad”, afirmó a su vez Ortega Murillo.
El hijo de los co-dictadores destacó que es un “honor firmar estos acuerdos de cooperación con estas regiones y repúblicas que han soportado los embates, ataques fascistas en contra de sus pueblos, en contra de sus culturas, que han atentado contra la vida de sus ciudadanos y que han reclamado su derecho histórico a ser parte integral de la Federación de Rusia”.
Nicaragua junto con Corea del Norte y Siria son los únicos países que han reconocido la legalidad de la anexión por Rusia de las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón.
Ortega Murillo firmó los respectivos acuerdos con los jefes de las repúblicas populares de Donetsk, Denis Pushílin, y de Lugansk, Leonid Pásichnik, así como con los gobernadores de las regiones de Jersón, Vladímir Saldo, y Zaporiyia, Yevgueni Balitski, y la vicegobernadora de la ciudad de Sebastopol, María Litovko.
Con anterioridad, el régimen nicaragüense reconoció las independencias de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, respaldadas por Rusia.
