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Dr. Adrián Meza alerta sobre operación de inteligencia en su vivienda en Costa Rica

El doctor Adrián Meza Soza, rector del CENIEF–Paulo Freire y exiliado político en San José (Costa Rica), hizo pública el sábado 4 de octubre, una carta abierta dirigida a los máximos responsables de los aparatos de inteligencia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en la que denuncia un acto intimidante ocurrido durante la mañana de ese día en el lugar donde reside en el exilio.

Según relata Meza en su misiva, la vigilancia privada del conjunto residencial avisó que un desconocido había pedido entrar al núcleo de viviendas alegando que venía a “entregarle su vehículo ya reparado”, y facilitó el nombre y número de casa del rector.

El vigilante negó el acceso al visitante y, al percatarse de que se estaba informando al exiliado sobre la visita, el intruso se retiró sin dejar rastro.

El académico, que posee experiencia en inteligencia militar y operativa, interpretó el episodio como una “operación clásica de verificación y localización del objetivo”.

En la carta pública —dirigida a los co-dictadores y a los directores de los órganos de inteligencia del país— advierte que, ante el registro de “siete asesinatos políticos transfronterizos” atribuidos al régimen, no podía tomar a la ligera el incidente.

Meza subraya que no desea “protagonismo, visibilidad política, o victimización gratuita”, por el daño emocional que este tipo de hechos provoca a las familias, pero considera necesaria la denuncia pública y formula una serie de preguntas directas a quienes, sostiene, dirigen y autorizarían estas prácticas.

¿Les ha dado más beneficios que costos el uso sistemático del asesinato político transnacional? ¿No alcanza la evidencia de que estas acciones profundizan el aislamiento internacional del régimen y perjudican a sus defensores en foros internacionales?”, cuestionó.

En su texto el rector también recuerda y repudia la continuidad de la represión y plantea su rechazo a la violencia privada: “Yo no voy a comprar una pistola para defenderme en las calles de San José o en mi propia casa… Los refugiados y exiliados no tenemos el derecho de convertir las calles del país que nos ha acogido en un campo de batalla”, afirma.

Agrega que, aun con miedo, seguirá trabajando por su país “sin espectacularidades ni ridiculeces”.

La carta de Meza se enmarca en un contexto regional marcado por denuncias de atentados y asesinatos de opositores en el exterior, que han encendido las alarmas en comunidades de exiliados nicaragüenses y en organismos de derechos humanos.

El rector solicita públicamente que las autoridades competentes asuman la responsabilidad de proteger a las personas refugiadas y que los aparatos del Estado nicaragüense cesen las prácticas de persecución y violencia contra sus críticos en el exterior.

Meza pidió que cada quien asuma su responsabilidad y recuerda que, aunque cargue con su miedo, no renunciará a seguir denunciando lo que ocurre en Nicaragua.