El espacio opositor Convergencia advirtió este viernes que una eventual expulsión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA) tendría un efecto “devastador” en la economía del país y afectaría directamente a las familias trabajadoras, especialmente a campesinos, obreros y empleados de zonas francas.
La organización reaccionó ante reportes sobre la posibilidad de que Washington duplique aranceles a productos nicaragüenses y evalúe medidas adicionales debido al deterioro democrático bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En su pronunciamiento, Convergencia señaló que Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua y que un incremento del 100% en los aranceles impactaría severamente el poder adquisitivo de la población.
La medida —advirtieron— no debilitaría al régimen, sino que profundizaría el golpe económico sobre una población ya afectada por la represión, el desempleo y el exilio forzado.
La organización calificó de “grave violación a los derechos humanos” cualquier acción económica que castigue a la ciudadanía en lugar de responsabilizar directamente al régimen.
“Estas medidas, lejos de debilitar al régimen Ortega-Murillo, golpearían con dureza el poder adquisitivo y la estabilidad económica del pueblo nicaragüense. Consideramos que toda acción económica que castigue a la población en lugar de a los responsables políticos de la crisis constituye una grave violación a los derechos humanos y profundiza el sufrimiento de quienes ya enfrentan represión, desempleo y exilio forzado”, señaló.
Según Convergencia, las causas que han llevado a esta posible sanción internacional son atribuibles al propio gobierno de Ortega y Murillo, al que señalan por la destrucción institucional, la corrupción y la represión sistemática de libertades públicas.
El colectivo recordó que experiencias internacionales muestran que las sanciones económicas amplias no han derrocado dictaduras, sino que fortalecen sus aparatos de control mientras agravan el hambre, la violencia y la migración forzada.
Por ello, pidieron evitar medidas que recaigan sobre el pueblo nicaragüense y abogaron por una salida democrática que responsabilice a los verdaderos causantes del colapso nacional.
Convergencia insistió en que las acciones de la comunidad internacional deben estar enfocadas en la justicia y en mecanismos eficaces de presión política, no en decisiones que aumenten la precariedad de quienes ya viven bajo condiciones autoritarias.
