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Hasta una semana sin agua: pobladores denuncian crisis en barrios de Managua

Habitantes de distintos barrios de Managua denunciaron ante La Mesa Redonda que llevan entre tres y siete días sin el servicio regular al agua potable, una situación que afecta de forma directa su vida cotidiana y que, según relatan, se repite en varias zonas de la capital sin una explicación clara por parte de las autoridades.

En barrios como la colonia Centroamérica, Altamira, Los Robles, Ciudad Jardín, sectores de Carretera a Masaya y el Mercado Oriental, los pobladores reportan cortes prolongados del servicio, dependencia de cisternas y falta de información oficial sobre cuándo se restablecerá el suministro de forma normal.

El agua es vital para todo en la casa: para cocinar, para bañarse, para limpiar, para vivir. No podemos seguir así sin saber qué está pasando”, expresó una pobladora de la colonia Centroamérica, quien pidió no ser identificada por razones de seguridad.

Cisternas insuficientes y cobros irregulares

Tras varios días sin agua, ENACAL ha enviado cisternas a algunos barrios, pero los vecinos aseguran que el abastecimiento es irregular y no cubre la demanda.

En la colonia Centroamérica, el martes 23 de diciembre no llegó la cisterna oficial y, en su lugar, apareció un camión privado que cobraba por el agua.

Ya la gente parece resignada, esperando que llegue una pipa, como si fuera algo normal vivir así”, relató otro poblador.

En otras zonas, como Las Lomitas en Carretera a Masaya, los vecinos señalaron que tampoco hubo abasto, lo que indica que el problema no es aislado.

Obras inconclusas y calles destruidas

Según testimonios ciudadanos, el desabastecimiento estaría relacionado con obras de cambio de tuberías financiadas con préstamos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que supuestamente buscaban reducir las pérdidas de agua provocadas por redes obsoletas.

Sin embargo, los trabajos avanzan de forma irregular. Vecinos denuncian que las aceras son rotas y los huecos quedan abiertos durante semanas, sin que se repongan las calles a su estado original.

Si te rompen la acera, así se queda. Nadie vuelve a tapar”, señalaron.

También cuestionan la falta de continuidad en las obras, atribuida a la alta rotación de personal en las empresas contratistas, donde los trabajadores serían contratados por día y no de forma permanente.

Falta de información y temor a denunciar

Pese a la gravedad de la situación, los habitantes aseguran que existe miedo a protestar o reclamar públicamente.

En chats comunitarios, relatan que se les advierte que quejarse “es hacerle el juego al enemigo”, lo que ha generado autocensura incluso ante una emergencia básica.

En realidad, lo del agua es un arroz con mango, pero la gente ya no se atreve a decir nada”, comentó una fuente.

Las autoridades han atribuido los atrasos a problemas técnicos y disputas entre instituciones sobre quién debe reparar las aceras, mientras circulan versiones contradictorias sobre la pérdida de planos y fallas en la localización de tuberías principales.

Para los pobladores, estas explicaciones solo buscan ocultar una mala gestión.

Un problema estructural

Vecinos señalan que Managua ha triplicado su población desde los años ochenta, sin que la infraestructura hídrica haya crecido al mismo ritmo.

Esto no es normal. Huele a corrupción”, afirmó un residente, al tiempo que cuestionó que los recursos públicos terminen convertidos en deudas que la población deberá pagar en el futuro.

Hasta el cierre de esta nota, ENACAL no había informado cuándo se restablecerá el servicio de agua de manera regular en los barrios afectados ni si continuará el envío de cisternas para atender la emergencia.