google.com, pub-9466889741542306, DIRECT, f08c47fec0942fa0

Barberena advierte que caída de Maduro acelera el desgaste del régimen Ortega-Murillo

Análisis político señala fisuras internas, pérdida de respaldo internacional y escenarios de transición en Nicaragua

La reciente captura de Nicolás Maduro y el inicio de un proceso de transición en Venezuela han generado un fuerte impacto en el tablero político regional, especialmente en Nicaragua, donde sectores de la oposición advierten que este hecho podría marcar el inicio del fin del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Durante una entrevista en el programa La Mesa Redonda, el politólogo y dirigente opositor Juan Diego Barberena sostuvo que la caída del régimen venezolano tiene un carácter “ejemplarizante” para otras dictaduras de la región, particularmente la nicaragüense, que enfrenta una profunda crisis de legitimidad, aislamiento internacional y crecientes tensiones internas.

Barberena explicó que, al igual que ocurrió en Venezuela, el principal riesgo para los regímenes autoritarios ya no proviene únicamente de la presión externa, sino de las fracturas dentro de sus propios círculos de poder.

El círculo íntimo de confianza ya no gira en torno a Daniel Ortega, sino a Rosario Murillo, y ese grupo está compuesto por actores más jóvenes, con menos experiencia política y más vulnerables a cometer errores estratégicos”, afirmó.

El dirigente también destacó que la actual coyuntura internacional ha dejado en evidencia la fragilidad de las alianzas geopolíticas. Según Barberena, ni Rusia ni China intervinieron para salvar a Maduro, lo que demuestra que estos apoyos son circunstanciales y subordinados a intereses globales mayores.

Eso debería encender todas las alarmas en El Carmen”, señaló.

Asimismo, advirtió que el Ejército de Nicaragua y los actores económicos vinculados al régimen enfrentan ahora un dilema histórico: continuar respaldando a una familia política sin protección internacional real o facilitar una salida negociada que evite un colapso abrupto.

Barberena identificó dos escenarios posibles para Nicaragua: uno de negociación, que abriría el camino hacia una transición ordenada, y otro de radicalización, que podría desembocar en una salida impuesta desde fuera. “El segundo escenario es el peor para el régimen, porque significaría perder el control del proceso”, subrayó.

Finalmente, el opositor reiteró su llamado a una salida democrática que incluya la liberación de las personas presas políticas, el restablecimiento de las libertades públicas, el retorno seguro de las personas exiliadas y la restitución de derechos confiscados.

Nicaragua necesita una transición con justicia, no una negociación que perpetúe la impunidad”, concluyó Barberena.