El opositor nicaragüense Félix Maradiaga afirmó que la defensa de la democracia en Nicaragua sigue siendo parte central de las discusiones entre liderazgos políticos de América Latina y Estados Unidos, tras participar en un encuentro privado realizado en Miami.
El desayuno fue organizado por el Adam Smith Center for Economic Freedom y reunió a dirigentes regionales y funcionarios estadounidenses. Entre los participantes estuvo el presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira, con quien Maradiaga sostuvo una conversación centrada en los desafíos democráticos que enfrenta la región.
Según el opositor nicaragüense, uno de los temas abordados fue la necesidad de fortalecer la cooperación hemisférica para enfrentar a los regímenes autoritarios en América Latina, entre ellos el de Daniel Ortega.
En el encuentro también participó Michael Jensen, asistente especial del presidente Donald Trump y director sénior para Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, lo que, según Maradiaga, refleja el interés de Washington en mantener la presión sobre regímenes que amenazan la democracia en el continente.

Durante la conversación, Paz destacó la importancia de que los actores democráticos de la región trabajen con mayor coordinación y unidad para enfrentar los desafíos políticos actuales. De acuerdo con Maradiaga, el mandatario boliviano insistió en que la unidad no debe limitarse a la suma de liderazgos o partidos, sino basarse en una visión común capaz de movilizar mayorías ciudadanas.
El opositor nicaragüense señaló que estas reflexiones resultan especialmente relevantes para el caso de Nicaragua, donde la fragmentación de las fuerzas democráticas ha sido uno de los obstáculos para enfrentar al régimen de Ortega.
Maradiaga también destacó que Paz expresó su aprecio por Nicaragua y recordó visitas previas al país, mencionando símbolos como el Volcán Masaya, uno de los sitios más representativos del territorio nicaragüense.
Según el opositor, el encuentro dejó además un mensaje político claro: la presión internacional contra los regímenes autoritarios en el hemisferio continuará, y la defensa de la democracia seguirá siendo una prioridad en la agenda regional.
Maradiaga consideró que espacios de diálogo como este permiten mantener la atención internacional sobre la crisis política nicaragüense y fortalecer la cooperación entre líderes democráticos del continente.
