El mayor general en retiro Ramón Humberto Calderón Vindell habría pasado de detención policial a arresto domiciliario, luego de que la noche del miércoles 25 de marzo fuera sacado de la Estación Tres de la Policía en Managua y trasladado a su vivienda bajo custodia, según confirmó una fuente a La Mesa Redonda.
La medida ocurre apenas horas después de que se conociera su presunta captura, en un caso que hasta ahora no ha sido confirmado oficialmente por la dictadura, ni cuenta con cargos públicos conocidos.
Calderón Vindell, considerado uno de los “históricos” del Frente Sandinista, habría sido retenido inicialmente en la Estación Tres, en Managua.
El exmilitar fue una figura clave dentro del engranaje económico del sandinismo. Llegó a ser segundo al mando de la empresa mixta Albanisa y jefe de operaciones en Occidente, además de ocupar cargos estratégicos en el sector minero estatal.
Fuentes vinculadas al caso interpretan su detención —y posterior cambio de condición— como un posible mensaje interno dentro de las estructuras de poder asociadas a Albanisa y al círculo cercano de Francisco López, conocido como “Chico López”, operador clave en el manejo de recursos energéticos y financieros.
De hecho, el diario La Prensa reportó este jueves que Francisco López fue separado del manejo de la cooperación venezolana en Albanisa.
Calderón Vindell ya había sido apartado de la vida pública en febrero de 2022, cuando Daniel Ortega lo destituyó como titular de la junta directiva de la Empresa Nicaragüense de Minas (Eniminas), tras ser sancionado por Estados Unidos.
Las sanciones del Departamento del Tesoro lo señalaban por su presunta participación en actos de represión estatal y por su rol en la administración de recursos vinculados a la minería, uno de los sectores más lucrativos del país.
