La activista Haydée Castillo aseguró que Nicaragua atraviesa una “oportunidad histórica” para salir de la dictadura, al presentar la propuesta “Recuperemos la Nicaragua para Todos”, un plan que apuesta por una transición democrática impulsada por la unidad, la presión ciudadana y el respaldo internacional.
El Espacio de Diálogo y la Congruencia de Actores Nicaragüenses del que Castillo es miembro, presentó oficialmente el jueves 26 de marzo, su propuesta de transición democrática, denominada “Recuperemos la Nicaragua para Todos”, una iniciativa que busca articular a diversos sectores para poner fin al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Durante la presentación, la opositora Haydée Castillo explicó que el documento es el resultado de meses de trabajo colectivo entre organizaciones y actores independientes, con el objetivo de pasar “del lamento a la propuesta”.
“Este es un esfuerzo colectivo para presentar alternativas y soluciones. Nicaragua tiene hoy una oportunidad única para avanzar hacia una transición democrática irreversible en el tiempo”, afirmó.
Contexto internacional y oportunidad política
Castillo subrayó que el escenario geopolítico actual favorece un cambio en Nicaragua, al señalar que la comunidad internacional está “cerrando filas” frente a regímenes autoritarios.
Según indicó, aliados históricos de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo atraviesan momentos críticos, lo que debilita el respaldo externo del régimen.
“Estamos en un momento en que las condiciones internacionales pueden acompañar a los pueblos en procesos de transición, pero sin sustituir su protagonismo”, sostuvo.
Unidad como medio, no como fin
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la construcción de un liderazgo plural, en un contexto marcado por la fragmentación opositora.
Castillo reconoció que la desconfianza ha sido un obstáculo, pero aseguró que actualmente existen señales de acercamiento entre distintos sectores.
“La unidad no es un fin, es un medio. Si no logramos articular fuerzas, corremos el riesgo de quedar fuera de cualquier proceso de transición”, advirtió.
En ese sentido, insistió en que la oposición debe superar las divisiones ideológicas y construir un acuerdo nacional incluyente.
El papel del pueblo dentro de Nicaragua
La propuesta plantea reactivar la fuerza político-popular dentro del país, pese al contexto de represión.
Castillo sostuvo que la ciudadanía ha mantenido una “resistencia silenciosa” y que el objetivo es fortalecer ese tejido social.
“El pueblo no está empezando de cero. La resistencia existe, está viva. Lo que necesitamos es articularla y potenciarla”, afirmó.
Añadió que la transición dependerá en gran medida de la capacidad de organización interna y de la movilización ciudadana.
Justicia, víctimas y no repetición
El documento también aborda el tema de la justicia, planteando la necesidad de una depuración del sistema judicial y el acompañamiento de organismos internacionales.
Castillo enfatizó que no habrá transición sin rendición de cuentas.
“Las personas responsables de crímenes de lesa humanidad deberán comparecer ante la justicia. Las víctimas tienen derecho a verdad, justicia y reparación”, señaló.
Asimismo, explicó que se contemplan garantías para funcionarios públicos que no estén implicados en violaciones de derechos humanos, como parte de un proceso de reconciliación nacional.
Urgencia y advertencia
La activista advirtió que el tiempo es limitado y que, si la oposición no actúa con rapidez, otros actores podrían definir el rumbo del país.
“Si no presentamos una propuesta clara y un liderazgo colectivo, otros van a decidir por nosotros”, alertó.
Finalmente, hizo un llamado a la acción inmediata:
“Llegó el momento, no hay tiempo que perder. La transición es irreversible, no podemos echar pie atrás”.
