El asesinato del exiliado nicaragüense y mayor en retiro Roberto Samcam Ruiz, ocurrido en Costa Rica, habría sido motivado por su labor de investigación y su participación en un informe de la ONU, según revela una ampliación del expediente judicial del caso.
De acuerdo con el documento, al que tuvo acceso el medio Teletica, la colaboración de Samcam en la elaboración de un informe sobre Nicaragua —que incluía señalamientos sobre la represión estatal— generó malestar en sectores vinculados al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Un crimen “ideológico” y por encargo
Según Teletica, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) clasificó el caso como un homicidio “ideológico” y “profesional por encargo”, al determinar que los ejecutores habrían recibido pagos por el asesinato.
El crimen ocurrió el 19 de junio de 2025 en Moravia, San José, cuando un sujeto ingresó a la vivienda de Samcam y le disparó a quemarropa, en un ataque que evidenció planificación previa.
Por estos hechos, cuatro sospechosos permanecen en prisión preventiva, mientras las autoridades continúan la búsqueda de un quinto implicado.
El informe ante la ONU como detonante
Testimonios clave incluidos en el expediente señalan que Samcam supuestamente colaboraba con otros exiliados en la elaboración de un documento sobre un eventual “gobierno transitorio” en Nicaragua.
Uno de los testigos afirmó que la circulación de ese documento fue “la gota que rebasó el vaso”, especialmente al sumarse a otras publicaciones del exmilitar en las que denunciaba a miembros del Ejército, instituciones de inteligencia y estructuras del Ministerio del Interior.
Cabe destacar que el 29 de mayo de 2025, Samcam negó públicamente cualquier participación en su elaboración y cuestionó que su nombre fuera incluido sin autorización.
“No soy el autor de dicho documento”, afirmó entonces, advirtiendo sobre la manipulación de información y el uso indebido de identidades en propuestas políticas dentro del exilio.
Otro testigo indicó que el informe presentado ante la ONU se basó en gran medida en investigaciones de Samcam, en las que se documentaba la participación del Ejército nicaragüense en la represión de 2018, lo que lo convirtió en un “objetivo específico”.
Indicios de una operación coordinada
El expediente judicial también revela elementos que refuerzan la hipótesis de una acción organizada:
- La existencia de una lista con al menos diez personas que habrían sido seleccionadas como objetivos
- Vínculos de uno de los detenidos con un grupo que opera en Carazo, Nicaragua
- Indicios de coordinación y financiamiento para ejecutar el crimen
Estos hallazgos apuntan a que el asesinato no fue un hecho aislado, sino parte de una posible estructura con alcance transnacional.
Reacción de Claudia Vargas
Claudia Vargas, viuda de Samcam, afirmó que los avances en la investigación confirman el móvil político del crimen.
“Su muerte está vinculada a su compromiso con los derechos humanos y a su colaboración para exponer la realidad que se vive bajo la dictadura en Nicaragua”, expresó en sus redes sociales.
Agregó que el reconocimiento del caso como un asesinato político representa un paso hacia la justicia y reivindica el trabajo realizado por su esposo.
