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Autopsia revela que joven nicaragüense murió por asfixia

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dio a conocer nuevos avances en la investigación por la muerte de la joven nicaragüense Junieysis Adely Merlo Espinoza, cuyo cuerpo fue hallado en una fosa en Salitral de Santa Ana el pasado 9 de abril.

Los resultados preliminares de la autopsia confirman que se trató de un “homicidio por asfixia”.

El director interino del OIJ, Michael Soto, explicó que el examen forense determinó una compresión externa del cuello y una fractura en el cartílago cricoides, lo que evidencia un síndrome asfíctico.

Esto significa que a la persona le quitaron la vida asfixiándola”, indicó, aunque aclaró que aún están pendientes resultados de laboratorio para confirmar todos los elementos técnicos.

Según las autoridades, por las características físicas de la víctima —de contextura delgada y baja estatura— existía una clara desventaja frente al principal sospechoso, lo que habría facilitado la agresión.

El informe preliminar también establece que la joven habría fallecido en horas tempranas del 31 de marzo, misma fecha en la que se registraron movimientos de tierra en la propiedad donde posteriormente fue encontrado el cuerpo.

De acuerdo con la hipótesis policial, el sospechoso habría contratado maquinaria para realizar excavaciones y solicitado la apertura de un hueco de aproximadamente dos metros de profundidad, que luego fue utilizado para ocultar el cadáver.

Todos estos elementos nos llevan a vincular a la persona sospechosa”, afirmó Soto, quien reiteró que, aunque la investigación sigue en curso, los indicios apuntan a que se trataría del único responsable hasta el momento.

En cuanto a las hijas gemelas de la víctima, de cuatro años, el jerarca señaló que no existe certeza de que hayan presenciado el crimen. No obstante, no se descarta que sean sometidas a valoraciones psicológicas, dependiendo de lo que determinen las autoridades judiciales. Actualmente, las menores permanecen bajo la protección del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).

Sobre el comportamiento del sospechoso tras su detención, Soto indicó que se mostró “cabizbajo, introvertido y sin emitir declaraciones”, sin evidenciar reacciones relevantes durante el proceso inicial.

El OIJ subrayó que aún faltan diligencias científicas clave, pero considera que existen elementos suficientes para solicitar medidas cautelares más severas, como la prisión preventiva, mientras avanza el proceso judicial.

El caso continúa en investigación y ha generado conmoción tanto en Costa Rica como en Nicaragua, mientras la familia de la víctima insiste en que se haga justicia y que el crimen no quede impune.