El abogado costarricense Joseph Rivera, representante de la familia de la nicaragüense Junieysis Merlo Espinoza, confirmó al medio tico El Observador que fue contactado por una asesora de la co-dictadora Rosario Murillo para abordar el caso, en medio del proceso judicial que se sigue en Costa Rica por el femicidio de la joven de 29 años.
Rivera, quien ha sido defensor en varios casos de femicidios de alto perfil en Costa Rica, explicó que el acercamiento busca, principalmente, agilizar los trámites relacionados con la doble nacionalidad de las hijas gemelas de la víctima, de cuatro años, actualmente bajo custodia del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
Según detalló, la familia materna de Merlo —residente en Nicaragua— busca que las menores puedan ser trasladadas a su país para quedar bajo el cuidado de sus abuelos y tíos.
“El objetivo es servir de puente entre Costa Rica y Nicaragua para tratar este tema y ver cómo se maneja de forma diplomática”, afirmó Rivera, quien indicó que prevé viajar en los próximos días para sostener reuniones sobre el caso.
El abogado añadió que, además del tema familiar, también existiría un interés por parte del régimen nicaragüense en cuestionar lo ocurrido en territorio costarricense.
“Es un reclamo de qué está pasando en Costa Rica, que están matando a las mujeres nicaragüenses y a cualquier extranjera que venga aquí”, señaló.

Investigación abierta a otros posibles delitos
En paralelo, Rivera indicó que el equipo legal analiza ampliar las líneas de investigación más allá del femicidio, siguiendo precedentes de otros casos que ha litigado.
Mencionó como referencia el caso de la costarricense Nadia Peraza, en el que inicialmente se investigó un femicidio, pero posteriormente el Tribunal Penal de Heredia incorporó delitos adicionales como suplantación de identidad, sustracción patrimonial y estafa informática.
“Vamos a revisar si en este caso también hubo otros delitos, como posible sustracción patrimonial, por ejemplo si hubo apropiación de bienes o del celular de la víctima”, explicó.
De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial, la causa de muerte de Merlo fue asfixia por compresión del cuello, lo que implicó incluso una fractura del cartílago, según confirmó su director interino, Michael Soto.
Por este caso, el principal sospechoso, un hombre de apellidos Ramírez Calvo, de 57 años y expareja de la víctima, cumple un año de prisión preventiva mientras avanza la investigación.
