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Nicaragüenses en Costa Rica recuerdan con una misa a víctimas de las protestas de 2018

Organizaciones humanitarias de Nicaragua en el exilio recordaron este domingo en una misa en San José las más de 300 víctimas de las protestas de 2018 contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y que este fin de semana cumplieron ocho años.

Entregaron su vida con esa ilusión, utopía y entusiasmo. (Ellos) son para nosotros un testimonio de convicción y para los cristianos un testimonio de la fe”, dijo a EFE el padre dominico español nacionalizado nicaragüense Rafael Aragón, quien fue expulsado de Nicaragua por el régimen sandinista.

Decenas de exiliados celebraron la misa en la Iglesia de San Francisco de Goicoechea, ubicada en la capital costarricense. Conocida popularmente como Iglesia de Ladrillos, es una construcción de 1865 considerada Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica.

El culto incluyó tanto bailes regionales como espacios para que las víctimas tomasen la palabra.

En abril de 2018 miles de nicaragüenses salieron a las calles a protestar por unas controvertidas reformas a la seguridad social, que, luego de la respuesta con la fuerza, se convirtieron en una exigencia de renuncia del dictador Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007.

Las protestas dejaron al menos 355 personas muertas, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organizaciones nicaragüenses elevan la cifra a 684.

Que la memoria no pase al olvido y siempre tener presente a lo más de 310 asesinados que ocurrieron durante el 2018 en la rebelión cívica (…) por la persecución, represión, encarcelamiento y secuestro que Ortega hace a cada uno de los opositores que están adentro”, recuerda a EFE el profesor indígena Gabriel Putoy, del Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX).