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Dictadura recicla a Daysi Torres en embajada clave tras caos diplomático en Venezuela

El dictador Daniel Ortega y Rosario Murillo vuelven a mover sus fichas en medio del desorden diplomático que ellos mismos han provocado. Esta vez, reactivaron a una vieja figura del aparato sandinista: la exalcaldesa de Managua, Daysi Ivette Torres Bosques, quien regresa como embajadora en Venezuela tras una cadena de destituciones exprés.

El nombramiento fue oficializado mediante el Acuerdo 62-2026, publicado en La Gaceta, confirmando lo que ya es una práctica recurrente del régimen: reciclar leales ante la incapacidad de sostener una política exterior estable.

La decisión llega después de que el régimen destituyera a Isidro Antonio Rivera Guadamuz, quien apenas duró dos meses en el cargo, convirtiéndose en el tercer embajador removido en Caracas en lo que va del año.

Pero el caso de Torres Bosques evidencia aún más el caos. En menos de cuatro meses, ha sido removida de Venezuela, trasladada a Cuba, destituida nuevamente y ahora reinsertada en el mismo puesto del que ya había sido expulsada.

Esta rotación acelerada no es casual. Ocurre tras la caída de Nicolás Maduro, uno de los principales aliados del régimen nicaragüense, lo que dejó a Managua sin su principal respaldo político en la región y obligó a una improvisada reconfiguración diplomática.

El resultado es evidente: en apenas semanas, la embajada en Caracas ha pasado por al menos cuatro movimientos distintos, reflejando nerviosismo, improvisación y falta de rumbo dentro del aparato exterior del régimen.

Torres Bosques, una figura históricamente leal al sandinismo, ya había ocupado ese cargo entre 2023 y enero de 2026, antes de ser removida sin explicación, como suele ocurrir en las decisiones opacas del régimen.