El canciller del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Valdrack Jaentschke, llegó este viernes al Estadio Nacional de Costa Rica para participar en la ceremonia de toma de posesión de la presidenta costarricense Laura Fernández, en medio de fuertes críticas de organizaciones nicaragüenses en el exilio y defensores de derechos humanos.
La presencia de Jaentschke ocurre pese a las solicitudes públicas realizadas al gobierno costarricense para impedir la participación de funcionarios señalados internacionalmente por su implicación en mecanismos de persecución transnacional contra opositores nicaragüenses refugiados en Costa Rica.
El gobierno costarricense, encabezado por Rodrigo Chaves, ignoró los llamados de organizaciones opositoras y de derechos humanos que habían advertido sobre el impacto político y simbólico de permitir la presencia del jefe de la diplomacia orteguista en un acto oficial de Estado.
Exilio denunció contradicción del gobierno costarricense
Días antes de la ceremonia, plataformas democráticas y organizaciones nicaragüenses enviaron una carta abierta al Ejecutivo costarricense solicitando reconsiderar la invitación extendida al régimen Ortega-Murillo.
En la misiva, las organizaciones señalaron que la participación de Jaentschke contradecía la histórica postura de Costa Rica en defensa de la democracia, los derechos humanos y la protección de personas perseguidas políticamente.
Los firmantes recordaron además que Costa Rica ha denunciado en foros internacionales la represión transnacional ejercida por la dictadura nicaragüense, especialmente tras casos como el asesinato en San José del exmilitar opositor Roberto Samcam en 2025.
“Permitir la participación en un acto de Estado de un funcionario señalado por mecanismos internacionales generaría una contradicción directa con el posicionamiento que Costa Rica ha sostenido en foros multilaterales”, advirtieron las organizaciones.

Informe de la ONU vincula a Valdrack con vigilancia a exiliados
El nombre de Jaentschke aparece mencionado en informes del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), mecanismo creado por Naciones Unidas para investigar violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen sandinista.
Según el informe, entre 2021 y 2023 el actual canciller habría formado parte de una estructura de alto nivel encargada de coordinar operaciones de vigilancia, seguimiento e intimidación contra opositores nicaragüenses en el exilio.
Los expertos sostienen que Jaentschke, quien ocupó cargos diplomáticos en Guatemala, Honduras y Costa Rica, mantenía comunicación directa con Ortega y Murillo mientras participaba en estrategias vinculadas a persecución transnacional.
El documento señala que la dictadura utilizó estructuras diplomáticas y operadores del Frente Sandinista para ampliar fuera de Nicaragua su aparato de control y espionaje político.
