La excomandante guerrillera Mónica Baltodano, aseguró que Rosario Murillo no lograría sostenerse en el poder si Daniel Ortega fallece, al considerar que el régimen depende de la figura del dictador y de una estructura de control basada en el miedo y la represión.
En una entrevista concedida a la agencia Agence France-Presse desde su exilio en Costa Rica, Baltodano afirmó que Murillo “no resistiría la desaparición de Ortega” porque utiliza la imagen del dictador como un “ícono” dentro del aparato de poder construido por la familia Ortega-Murillo.
“Las instituciones no se le subordinarían como actualmente están”, sostuvo la excomandante sandinista, quien también afirmó que el Frente Sandinista “ya no existe como organización ni como partido”, sino que funciona como un aparato de vigilancia y control dirigido principalmente por Murillo.
Baltodano, de 71 años, fue una de las figuras de la lucha armada que derrocó a la dictadura somocista en 1979. Sin embargo, desde hace años se convirtió en una fuerte crítica de Daniel Ortega y Rosario Murillo, a quienes acusa de haber instaurado un sistema totalitario en Nicaragua.
La exguerrillera vive exiliada en Costa Rica desde agosto de 2021, luego de denunciar la deriva autoritaria del régimen. Además de ser despojada de su nacionalidad y bienes, sus cuatro hijos también tuvieron que abandonar Nicaragua.
“Este régimen es peor que Somoza”
Durante la entrevista, Baltodano comparó el actual régimen con la dictadura de Anastasio Somoza y aseguró que el sistema encabezado por Ortega y Murillo es “más cerrado” y represivo.
“Este es un régimen más cerrado, se parece a Corea del Norte”, expresó.
También acusó al régimen de cometer crímenes de lesa humanidad tras la represión de las protestas de abril de 2018, cuando centenares de personas murieron en operativos policiales y parapoliciales.
“Él y Rosario, porque ella dio órdenes también de disparar”, afirmó Baltodano, en referencia a Ortega y Murillo.
La excomandante sostuvo que ninguna institución independiente ha podido sobrevivir en Nicaragua y señaló que la Iglesia católica, universidades, organizaciones civiles y voces críticas han sido perseguidas sistemáticamente.
“Viven en permanente desconfianza”
Baltodano describió a Ortega como un hombre “obsesionado con el poder” y calificó a Murillo como una persona “muy cruel”.
“Han terminado construyendo un régimen no solo dictatorial, sino totalitario”, señaló.
Según la exguerrillera, dentro del propio oficialismo existe temor y desconfianza, al punto de que actualmente “hay más presos de sus propias estructuras que opositores”.
La excomandante también aseguró que existe un “potencial enorme de rebeldía” entre la población nicaragüense, aunque considera que el terror impuesto por el régimen mantiene contenida cualquier posibilidad de movilización social.
Exilio y oposición
Baltodano reconoció que el exilio ha sido una experiencia difícil, especialmente en la vejez, pero afirmó que continúa denunciando internacionalmente los abusos del régimen Ortega-Murillo.
“Hemos tomado fuerza para asumir el exilio también como una trinchera de lucha”, dijo.
Sobre el futuro de la oposición nicaragüense, actualmente fragmentada y dispersa en distintos países, Baltodano consideró que primero debe fortalecerse la organización política antes de construir un frente amplio para una eventual transición democrática.
Asimismo, rechazó la idea de una intervención extranjera para resolver la crisis política de Nicaragua.
“Los nicaragüenses tenemos que ser capaces de resolver nuestros problemas”, sostuvo.
Pese al exilio y la persecución, Baltodano aseguró que espera terminar sus días en Nicaragua.
“Estoy absolutamente segura”, concluyó.
