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Denuncian despojo territorial en Nicaragua y piden llevar casos a tribunales internacionales

Los pueblos indígenas del Pacífico y Centro Norte de Nicaragua alertaron sobre una creciente pérdida de control sobre sus territorios ancestrales, el avance del extractivismo y el debilitamiento de sus estructuras comunitarias, en un contexto que aseguran se agravó tras la crisis sociopolítica de 2018.

Las denuncias forman parte del estudio Repercusiones sociales y económicas de las actividades extractivas en los Pueblos Indígenas del Pacífico Centro Norte (PI-PCNN) de Nicaragua”, presentado este 22 de mayo en San José, Costa Rica, por la Asociación Centroamericana para el Desarrollo y la Democracia Red Local y la Fundación Sin Límites.

La investigación recoge 83 entrevistas realizadas durante el primer trimestre de 2026 a liderazgos y habitantes de 32 comunidades pertenecientes a tres pueblos indígenas: Chorotega, Sutiaba y Nahoa.

Según el informe, las comunidades enfrentan una “crisis de soberanía territorial” marcada por el despojo de tierras, falta de reconocimiento de títulos ancestrales, deterioro cultural y debilitamiento organizativo.

Nosotros estamos sorprendidos ahorita con la ley que se aprobó de los 15 kilómetros… porque ahora dicen que las tierras son del gobierno”, expresó un líder indígena de Mozonte citado en el estudio.

El documento sostiene que el Estado nicaragüense mantiene un desconocimiento jurídico, político y práctico hacia los pueblos indígenas del Pacífico Centro Norte, limitando el ejercicio de sus derechos colectivos y afectando la capacidad comunitaria para resistir proyectos extractivos o decisiones estatales sobre sus territorios.

Además, advierte que la destrucción del tejido comunitario se convierte en una estrategia que debilita las formas tradicionales de organización frente a intereses económicos vinculados al uso de recursos naturales.

Foto: Conecta Press

Extractivismo, migración y pérdida del territorio

El estudio analiza variables relacionadas con el extractivismo económico y ambiental, la tenencia de la tierra, los gobiernos tradicionales, la migración, el concepto de “Buen Vivir” y las formas de resistencia comunitaria.

Las conclusiones apuntan a que muchas comunidades viven bajo una presión constante por actividades extractivas, mientras enfrentan procesos de desplazamiento, pérdida cultural y migración forzada.

Nicaragua es considerada un país multicultural y multiétnico. Los pueblos indígenas del Pacífico y Centro Norte representan aproximadamente el 6,5 % de la población, agrupados en 22 pueblos indígenas distribuidos en 29 municipios, según datos citados en el informe.

Aunque el censo nacional de 2005 registró unas 93 mil personas indígenas, estudios posteriores elevaron la cifra a más de 333 mil.

Comunidades proponen acciones y buscan apoyo internacional

Pese a las dificultades, el informe destaca que persiste una resistencia activa en defensa de la autonomía territorial y cultural.

Entre las acciones propuestas por los propios pueblos indígenas están:

  • Fortalecer la identidad indígena y la memoria comunitaria.
  • Reforzar las estructuras organizativas locales.
  • Impulsar denuncias e incidencia ante organismos y tribunales internacionales.
  • Promover capacitación en tecnologías digitales y comunicación comunitaria.

Las comunidades consideran que visibilizar internacionalmente su situación podría convertirse en una vía para denunciar violaciones a derechos colectivos y frenar procesos que consideran amenazas contra su permanencia en los territorios ancestrales.

El estudio concluye que la defensa de la tierra continúa siendo uno de los principales desafíos para los pueblos indígenas del Pacífico Centro Norte, quienes buscan preservar autonomía, identidad y formas tradicionales de vida frente al avance del extractivismo y la concentración del poder estatal.