La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor del ciudadano estadounidense Alain Piedra Hernández, al considerar que enfrenta una situación de “gravedad y urgencia” bajo custodia de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La resolución fue emitida el pasado 24 de mayo de 2026 mediante la Resolución 40/2026, en la que el organismo internacional concluyó que los derechos a la vida, integridad personal y salud del opositor corren riesgo de daño irreparable en Nicaragua.
CIDH alerta sobre aislamiento y riesgo de tortura
Según la información presentada ante la CIDH, Alain Piedra fue detenido el 15 de marzo de 2025 por autoridades policiales y trasladado posteriormente al Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro, conocido como “La Modelo”.
El organismo señaló que el opositor habría permanecido en una celda de castigo, en condiciones inadecuadas, bajo régimen de aislamiento e incomunicación, sin contacto con sus familiares en Estados Unidos.
La CIDH también cuestionó que el Estado nicaragüense no proporcionara información sobre el estado de salud ni las condiciones de detención del ciudadano.

Tras analizar el caso, la CIDH concluyó que Piedra Hernández se encuentra en una situación de riesgo y vulnerabilidad extrema.
Por ello, el organismo ordenó al Estado de Nicaragua adoptar medidas inmediatas para proteger la vida e integridad del detenido y garantizar condiciones de detención compatibles con estándares internacionales de derechos humanos.
Además, la Comisión exigió realizar una valoración médica integral y permitir acceso oportuno a atención especializada, medicamentos e información médica adecuada.
Según el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX), Alain Piedra Hernández actualmente de 53 años, es un fuerte empresario de origen cubano – norteamericano, de nacionalidad estadounidense, que tenía muchas empresas en Nicaragua.
“Residente en Nicaragua desde el 2011. Es considerado un magnate y un hombre de negocios con mucha iniciativa, que de acuerdo a su familia cumplía con las normas legales propias de toda actividad empresarial.
Jamás había enfrentado procesos penales o civiles en su contra hasta la situación actual, con excepción de una demanda civil por asuntos comerciales en los Estados Unidos. Después de estar casi tres meses desaparecido su familia pudo verlo hasta el mes de junio del 2025. Encarcelaron por nueve días, a su actual compañera de vida y luego de gestiones de la embajada americana aceptaron liberarlo el 15 de enero del 2026, pero al final se retractaron. Actualmente está sin visitas, recluida en una celda oscura de máxima seguridad y en peligro su vida”.
