Organizaciones y comunidades indígenas y afrodescendientes dentro y fuera de Nicaragua denunciaron este 28 de mayo la grave condición de salud del líder miskitu y diputado indígena Brooklyn Rivera Bryan, luego de 971 días de encarcelamiento arbitrario y desaparición forzada bajo custodia de la dictadura Ortega-Murillo.
A través de un pronunciamiento conjunto, los pueblos indígenas y afrodescendientes expresaron su “profunda indignación” por el deterioro físico del dirigente de YATAMA, a quien consideran víctima de torturas, maltrato y abandono médico durante su detención.
“El régimen no ha podido doblegar el espíritu de lucha de Ta Upla Brooklyn Rivera forjado desde su juventud; y, tuvo que encarcelarlo arbitrariamente, maltratarlo de múltiples formas para intentar someterlo”, señala el comunicado firmado por nueve organizaciones.
Las comunidades denunciaron además que la reciente exhibición de Rivera, divulgada por el Ministerio del Interior y el Ministerio de Salud el 27 de mayo de 2026, fue utilizada por la dictadura como “un show mediático” para intentar minimizar las denuncias internacionales sobre su desaparición forzada y el deterioro de su salud.
Según el pronunciamiento, Brooklyn Rivera gozaba de buen estado físico y mental antes de ser detenido en 2023, después de denunciar ante el Foro Permanente de Naciones Unidas la situación de violaciones de derechos humanos que enfrentan las comunidades indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe.
Tras esas denuncias internacionales, el régimen le impidió ingresar por vías oficiales al país y posteriormente fue capturado en su vivienda en circunstancias que las organizaciones califican como arbitrarias y represivas.
“El deterioro de su salud en la cárcel debido a la falta de cuidados adecuados es otra forma de tortura y maltrato”, denunciaron.
Acusan racismo y persecución contra pueblos indígenas
El pronunciamiento también responsabiliza directamente a funcionarios vinculados a la estructura de poder del régimen, entre ellos Lumberto Campbell, secretario para asuntos de la Costa Caribe, por permitir las violaciones de derechos humanos contra líderes indígenas y guardabosques comunitarios.
Las organizaciones sostienen que el trato contra Rivera y otros presos políticos indígenas evidencia “racismo y desprecio” por parte de la dictadura, y lo relacionan con el “genocidio” que aseguran ocurre contra los pueblos originarios debido a las invasiones de territorios ancestrales, desplazamientos forzados y violencia armada.
Asimismo, denunciaron que varios líderes indígenas permanecen desaparecidos o encarcelados sin información pública sobre su situación.
“Ta Upla Brooklyn Rivera simboliza la lucha histórica por la autonomía, por los derechos de las comunidades y por una vida digna en nuestros territorios”, destacaron.
Exigen liberación inmediata
En el documento, las comunidades indígenas y afrodescendientes exigieron la liberación inmediata e incondicional de Brooklyn Rivera, así como acceso a atención médica especializada fuera de Nicaragua y contacto inmediato con familiares y personas de confianza.
También demandaron la liberación de la lideresa indígena Nancy Elizabeth Enríquez y pruebas de vida de Steadman Fagot Müller y de varios guardabosques mayangnas encarcelados por el régimen.
Además, instaron a la comunidad internacional a aumentar la presión diplomática contra la dictadura Ortega-Murillo.
“No es posible que un régimen mate a sus ciudadanos y que la comunidad internacional no pueda tener algún tipo de influencia efectiva”, advirtieron.
Brooklyn Rivera, líder histórico del partido indígena YATAMA y referente de la lucha por la autonomía de la Costa Caribe, permanece detenido desde 2023 en medio de crecientes denuncias internacionales por desaparición forzada y violaciones a sus derechos humanos.
