SAN JOSÉ, Costa Rica— La historiadora y excomandante guerrillera Dora María Téllez emitió un enérgico y detallado mensaje de denuncia ante el fallecimiento bajo custodia del líder indígena miskito Brooklyn Rivera. Téllez calificó el hecho como un «crimen» de absoluta responsabilidad de Daniel Ortega y Rosario Murillo, detallando las circunstancias de aislamiento, desnutrición y desaparición forzada a las que fue sometido.
Secuestro, Desaparición Forzada y Trato Inhumano
De acuerdo con las declaraciones de Téllez, el régimen mantuvo secuestrado a Brooklyn Rivera por casi tres años. Rivera formaba parte de los presos políticos en condición de desaparición forzada en Nicaragua, ya que la dictadura jamás lo presentó públicamente a lo largo de su encierro.
La líder opositora relató que Brooklyn Rivera desarrolló un cuadro de salud irreversible debido a las «brutales» e inhumanas condiciones carcelarias. Denunció de manera específica que el líder miskito se encontraba desnutrido y padeció múltiples infecciones en prisión que se agravaron debido al aislamiento al que fue sometido. El régimen solo autorizó su traslado de las celdas a un centro hospitalario cuando su estado físico ya no tenía marcha atrás.
Bloqueo a la Identidad Indígena y Manipulación del Entierro
Téllez fustigó con dureza las acciones posteriores al deceso de Rivera. Afirmó que la tiranía continuó el secuestro «hasta su muerte y hasta su entierro», ordenando una sepultura exprés e inmediata en una funeraria privada con el único objetivo de no entregar el cuerpo a sus familiares. Esta maniobra impidió deliberadamente que el pueblo miskito lo despidiera conforme a sus tradiciones ancestrales, costumbres, religiosidad y espiritualidad.
Asimismo, criticó que se le prohibiera el ingreso al país a su hija, Tininiska Rivera, quien durante casi tres años lideró las demandas diarias de libertad y exigencias de fe de vida por su padre.
Téllez calificó de «sinvergüenzas» las intenciones del oficialismo de limpiar su imagen mediante comunicados de condolencia o con el envío de diputados sandinistas a la funeraria. De igual forma, lanzó una advertencia hacia los funcionarios o colaboradores del régimen que asistieron al sepelio, asegurando que bajo la dinámica de la tiranía actual, «unos que van a terminar cayendo presos en breve porque ya se sabe que los tiranos de esa manera pagan también a quienes se les arrodillan».
Siete Muertos bajo Custodia y un Mensaje de Justicia
La opositora recordó que Brooklyn Rivera se convierte en el séptimo preso político que fallece bajo el control y la responsabilidad directa del régimen de Ortega y Murillo. En su recuento mencionó explícitamente los casos de Humberto Ortega, Hugo Torres entre otros.
«Son muertos cuya responsabilidad y culpa corresponde a los Murillo-Ortega; no tienen escapatoria a la justicia del pueblo nicaragüense», enfatizó Téllez, agregando que el miedo del régimen radica en que el pueblo persigue una transición democrática inspirada en la memoria de las víctimas.
Alerta por más Desaparecidos Forzados
Finalmente, Téllez extendió su total solidaridad a Tininiska Rivera, a la familia del líder y a las comunidades del Caribe Norte y Caribe Sur. Aprovechó el espacio para lanzar una alerta internacional urgente: todavía quedan al menos ocho personas en condiciones de desaparición forzosa en las cárceles del país.
Mencionó con especial preocupación el caso del coronel en retiro Carlos Brenes y su esposa Salvadora Martínez, exigiendo de inmediato una prueba de vida de ambos, recordando que Brenes es un adulto mayor de 70 años que padece enfermedades crónicas.
Concluyó afirmando que, a pesar de las acciones de la dictadura, Brooklyn Rivera se ha consolidado definitivamente como un símbolo inquebrantable de la lucha del pueblo miskito por su autonomía y del pueblo de Nicaragua por la recuperación de su democracia.
