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“Nosotros los Nicaragüenses Libres no vamos a ser como los ‘no se puedistas’ que le dicen a la gente que no se defiendan con el cuento de la vía cívica”, dice Francisco Larios

El Dr. Francisco Larios, miembro de los Nicaragüenses Libres, defendió este viernes la estrategia de un movimiento popular democrático que haga al país “ingobernable” para los dictadores de Nicaragua. “Derrocarlos” a través de métodos lo “menos violentos posible”, pero de ser necesario, utilizar “alguna violencia armada”.

Los ‘no se puedistas’ se han empeñado en decirle al pueblo nicaragüense que es imposible derrocar a la dictadura y que es imposible construir un movimiento de masas, poderoso. Nosotros estamos del lado del pragmatismo y de la realidad, y sabemos que el ‘no se puedismo’ es de pusilánimes o de vendidos, porque en la realidad se puede”, aseguró Larios en entrevista con La Mesa Redonda.

Cabe recordar que esta semana, estuvieron como entrevistados en La Mesa Redonda tres integrante de la Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE) y uno de ellos, Jonathan Duarte declaró: “Nuestra apuesta es a una salida cívica y democrática, ese sector que habla de un derrocamiento bélico es una minoría, les debería dar vergüenza a las personas que están pidiendo una guerra a control remoto desde la comodidad de su hogar en Miami, mandar a morir a nuestros jóvenes como carne de cañón”.

A juicio de Larios, quien vive en Miami, Estados Unidos, “se va a desarticular a la dictadura con métodos preferiblemente no violentos, pero nosotros estamos claros que no queremos que nos maten, que no queremos que maten a nuestras familias, que no queremos más muerte y destrucción, pero sabemos que nos han iniciado una guerra y nosotros los Nicaragüenses Libres no vamos a ser como los ‘no se puedistas’ que le dicen a la gente que no se defiendan con el cuento de la vía cívica”.

Los ciudadanos tienen derecho a la defensa propia. Lo más probable es que algún momento en las fases finales de esta lucha que queremos que sea lo menos violenta posible, puede haber necesidad de alguna violencia armada”, aseveró Larios.

El también economista y escritor sostuvo que hay que usar todas las formas de movilización social, tácticas defensivas y ofensivas, “recurriendo a métodos principalmente no violentos, pero de ser necesario y cuando fuese necesario, utilizar la violencia necesaria para completar la tarea de evitar que maten a más gente”.

La ética nos prohíbe a que cedamos a una dictadura el poder de matar impunemente. De tal manera que es ético usar la violencia cuando es necesario para evitar un crimen ya sea contra uno o contra el prójimo”, declaró.

En ese sentido recordó que “la democracia en Costa Rica nació de la violencia, nació de la guerra”.

Las revoluciones contra un Estado opresor no triunfan porque haya una victoria militar, triunfan porque hay una victoria política porque se le hace imposible al régimen mantener el control sobre el territorio. Y eso se logra a través de la acción simultánea de la población que se opone al dictador”, dijo.

La “simultaneidad”

A juicio de Larios “la alternativa más viable” para “derrocar” al régimen “con el menor costo humano” es “si hay simultaneidad en nuestra acción”. “El aparato represor del Estado no tiene capacidad para estar en todas partes y reprimir a todo el mundo, y si hay simultaneidad en nuestra acción, podemos derrotarlos”, recalcó.

Nosotros vamos a construir la simultaneidad de la acción basado en la justicia de nuestra causa, basada en la abrumadora proporción de fuerzas que tenemos dentro de la sociedad, porque somos el 90% y vamos a hacerle en algún momento imposible a ellos, no solo controlar el país, sino que les vamos a hacer imposible reprimir al país”, continuó.

Cuando el pueblo se levanta de manera simultánea –y ya lo vivimos—no hayan para dónde agarrar, no tienen suficiente fuerza (…) En un momento que logremos actuar masivamente con simultaneidad, se va a quebrar (la dictadura) y la violencia va a reducirse al mínimo”, añadió.

Larios indicó que, ese movimiento “tiene que nacer de la clandestinidad, de la propaganda continua y muy importante de la formación política en los principios democráticos de los luchadores y eventuales líderes”.