El abogado y ex funcionario del Poder Judicial de Nicaragua, Yader Morazán señaló que la reciente “redada” en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) es parte del control que Rosario Murillo está ejerciendo en este poder del Estado y que obedece a su “odio visceral”.
Morazán, aclaró que toda esta “reforma” que se ha hecho en el Poder Judicial, viene ocurriendo tras la rebelión del exmagistrado Rafael Solís en enero de 2019. Pues antes de esa fecha, el Poder Judicial era el que menos habían “manoseado”.
“Vemos esta redada que es parte de ese control que ella (Murillo) tiene, y no es un cambio de poder, es la sucesión de una estructura de poder dentro de esos poderes del Estado que, le permite a Rosario Murillo tener un mayor control y centralización del poder y decisión dentro de ese poder del Estado”, dijo el abogado en entrevista con La Mesa Redonda.
“Es un elemento más en la toma absoluta del poder, realmente es un golpe de Estado Constitucional (porque) una cosa es que ellos tengan el poder político y otra cosa es que lleguen a suplantar las funciones que hace un magistrado y lo manden para su casa, y de pronto tomen decisiones, militaricés otro poder del Estado… No es lo mismo que un poder del Estado llegue armado y se tome otro poder del Estado, comience a tomar decisiones, no hay una vía legal o hilo conductor que le dé en apariencia legalidad. Es evidentemente un golpe de Estado”, afirmó.
MÁS DE 300 DESPIDOS
Al mismo tiempo dijo que al día de hoy, hay más de 300 personas las que han sido despedidas de sus cargos en las distintas dependencias del Poder Judicial.
“Hemos contabilizado más de 300 trabajadores y ya se les notificó a muchas personas en los departamentos”, declaró Morazán, que según sus fuentes, a algunos de los despedidos les dicen: “Por orden de la Presidencia usted ha sido despedido”.
“En primer lugar, están tocando a familias completas, personas que pueden ser sandinistas pero les tocan el bolsillo, y con el hambre de las personas no se juega. Y lo hicieron de manera arbitraria porque ni siquiera les pagaron el último salario del mes que ya trabajaron, no te pagaron las vacaciones proporcionales que te debían, no los están indemnizando, ni siquiera les están notificando de manera formal”, declaró.
“Hay una humillación tremenda en los trabajadores del Estado, y creo que es una oportunidad para que el pueblo de Nicaragua se dé cuenta que aquí no existe ninguna revolución, que aquí no existe ningún proyecto revolucionario; aquí lo que hay es una familia que se quiere enraizar en el poder, que ha cometido crímenes de lesa humanidad y que va hacer cualquier cosa para mantenerse ahí”, añadió Morazán.
Explicó que en los trabajadores del Estado hay un temor generalizado, por ejemplo en instituciones donde todavía no ha llegado la purga de Murillo, “están esperando el momento que ella llegue”. “La mayoría andan sofocados, buscando cómo eliminar fotos o cualquier cosa que pueda mal interpretarse… Tienen temor hasta de ir al baño, porque en los pasillos hay personas que no se saben si son paramilitares o policías de civil”, anotó.
Morazán valora que las decisiones en el Poder Judicial en referencia a las purgas, “no están pasando asesores”, sino que se están tomando “de manera visceral” por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
“Los dos (Daniel Ortega y Rosario Murillo), hemos estado analizando personas que han sido protegidas de Daniel Ortega dentro de ese poder del Estado y no han tocado a ninguno de esos. Por ejemplo, se conoce que Daniel Ortega tiene un harén, Karla Cisneros que era parte del harén de Daniel Ortega y que también es asesora de la Sala Constitucional, sigue ahí como si nada. Rosario Murillo le respeta los gustos y placeres que tiene el dictador”, comentó.
CASO VIRGILIO GURDIÁN
Morazán afirmó que en el caso del magistrado Virgilio Gurdián de quien se supo fue destituido esta semana, “está llegando a la Corte, pero no está ejerciendo” y que su asesor posiblemente se encuentra preso como una forma de presionarlo, pues supuestamente este no ha querido firmar para “hacer quórum” en el Consejo Nacional de Administración “para avalar todos esos despidos que están haciendo”.
“El asesor del magistrado Virgilio Gurdián se cree que ha sido apresado como una forma de presionar al magistrado. Todo el mundo miró la manera violenta en la que personas de civil lo agarraron a la fuerza, él gritó dentro de los pasillos del Poder Judicial: ‘le dicen al magistrado que me están llevando preso’, lo subieron a un vehículo y salió rápido”, relató.
“Tengo entendido que al final de todo este alboroto que si firmaba o no Virgilio Gurdián, terminó firmando únicamente Marvin Aguilar con potestades que nadie le ha dado” y la magistrada Juana Méndez, expuso.
