El periodista Elsbeth D’Anda, director del programa La Cobertura, transmitido por Canal 23, fue secuestrado el pasado 27 de octubre por la Policía Orteguista, luego de abordar en su espacio televisivo el alto costo de la canasta básica en Nicaragua.
La denuncia fue realizada por la organización Abogados Defensores del Pueblo, que explicó que el secuestro ocurrió poco después de que D’Anda tratara en su programa temas de interés social, específicamente sobre la subida de los precios de los productos básicos y la carestía de la vida.
Según la organización, en el programa, el periodista mencionó que, al momento de recibir el aguinaldo, algunos comerciantes aprovechan para incrementar los precios de los productos esenciales, lo que aparentemente molestó al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El secuestro de Elsbeth D’Anda fue ejecutado por al menos cinco patrullas y alrededor de 20 agentes de policía, quienes irrumpieron en su vivienda sin presentar una orden de captura ni de allanamiento.
Los policías inmovilizaron al periodista, lo esposaron y lo subieron a un vehículo particular. A su vez, la Policía sustrajo celulares, computadoras y todo el equipo utilizado por D’Anda para la producción de su programa.
La organización denunció que, el periodista fue trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial, conocida popularmente como ‘El Chipote´.
José Antonio López, abogado de Abogados Defensores del Pueblo, destacó que el caso de Elsbeth D’Anda no tiene relación alguna con delitos de drogas o tenencia de armas, como han afirmado algunas fuentes cercanas al régimen.
Según López, este tipo de “fabricación de cargos” es una estrategia recurrente del régimen Ortega-Murillo para justificar detenciones arbitrarias y represalias contra quienes se atreven a cuestionarlos públicamente.
Apoya a La Mesa Redonda
Nuestro compromiso con nuestras audiencias se basa en el pluralismo, la participación activa de todos los sectores y el diálogo constante. Analizar la información de manera independiente, alcanzar estos postulados, especialmente en condiciones de exilio, es cada vez más desafiante, pero esencial para contrarrestar la narrativa mentirosa de la dictadura Ortega-Murillo. Por eso, cada vez que un seguidor nos apoya, sentimos que no estamos solos en esta importante misión.
