El opositor y excarcelado político nicaragüense Félix Maradiaga pidió este miércoles a los países de la región suspender a Nicaragua del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) hasta que en el país se recupere la democracia.
“Centroamérica no puede seguir tolerando los berrinches, chantajes y sabotajes de un dictador acomplejado. Ortega es un vendepatria al servicio de intereses extranjeros, que ha usado la integración regional solo cuando le conviene y la dinamita cuando no logra controlarla. Es hora de que el SICA y la comunidad internacional tomen una posición firme contra la dictadura sandinista. Nicaragua debe ser suspendida del sistema hasta que recupere la democracia. Centroamérica no puede ser rehén de un régimen fallido que solo aporta caos, corrupción y sumisión a potencias extranjeras”, dijo Maradiaga en una declaración.
La posición de Maradiaga se da luego de que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, acusara a Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana de inmiscuirse en sus asuntos internos, tras rechazar la candidatura del excanciller Denis Moncada como nuevo secretario general del SICA y retirara a Nicaragua de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ).
Al respecto, Maradiaga dijo que el retiro de Nicaragua de la CCJ “es una pataleta, un barullo de la dictadura sandinista, que al no lograr imponer a su operador político Denis Moncada como Secretario General del SICA, decide abandonar la institución en un acto de venganza y chantaje político”.
Maradiaga afirma que “desde hace años he denunciado que la presencia de Ortega en el SICA es ilegítima, pues su régimen abandonó la OEA en 2021, lo que hace contradictoria su permanencia en el sistema de integración regional”.
Para el opositor la salida de Nicaragua de la CCJ “no es un acto soberano, sino un desordenado intento de desestabilización para presionar a los gobiernos centroamericanos que no ceden a su voluntad”.
“Esta decisión, lejos de ser una muestra de independencia, confirma que Ortega y Murillo han convertido a Nicaragua en una colonia de China y Rusia, regímenes autoritarios a los que han entregado la soberanía del país a cambio de apoyo político y recursos para sostener su represión”, aseguró.
