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UPPN realiza conversatorio a siete años de abril para exigir justicia sin impunidad

La Unión de Presas y Presos Políticos Nicaragüenses (UPPN), realizó el domingo 13 de abril, un conversatorio titulado “Memoria, prisión política y lucha por la libertad a siete años del estallido social de abril de 2018, y en el cual se generó un espacio de encuentro y reflexión colectiva sobre la lucha por la justicia y la memoria en Nicaragua.

En un evento estuvo cargado de memoria, denuncia y resistencia. Sobrevivientes de la represión de la dictadura Ortega-Murillo, activistas y defensores de derechos humanos se reunieron virtualmente para reflexionar sobre el dolor colectivo, exigir justicia y afirmar que el olvido no es opción.

El encuentro fue moderado por la joven opositora Yunova Acosta y contó con la participación destacada de la excarcelada política Yaritzha Mairena, miembro de UPPN; Francys Valdivia, abogada defensora de derechos humanos; y la intervención de Nelly Roque, integrante de la nueva Junta Directiva de la organización.

Foto cortesía Conecta Press

Durante su intervención, Nelly Roque resaltó que la UPPN nació en 2019 no solo como una organización de víctimas, sino como “un acto de resistencia y dignidad”.

Expresó que la construcción de memoria no es un ejercicio nostálgico, sino una herramienta urgente para evitar la repetición de la violencia sistemática.

Somos una organización compuesta por víctimas que decidimos no quedarnos calladas, que hemos hecho de nuestra voz una herramienta de lucha y de nuestra historia, un legado para la memoria colectiva de nuestra generación y de nuestro país”, afirmó.

Roque afirmó que las víctimas de represión se han propuesto “trabajar por una justicia plena, una memoria individual, colectiva e histórica; una reparación integral y por una sociedad donde no haya ni impunidad ni impunidad, forjando así una democracia verdaderamente respetuosa de los derechos humanos”.

Creemos firmemente que la construcción de la memoria no es solo un derecho, sino también un deber, un deber de luchar contra el olvido para construir un futuro sin miedo a la violencia. Un futuro donde la paz sea un estilo de vida y no solo una esperanza”, expresó.

Ilustrar el dolor: libros como testimonio

Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de una serie de libros ilustrados que recogen testimonios de prisión, tortura y represión política.

Este proyecto, liderado por UPPN, busca preservar las vivencias de las víctimas a través del arte.

No bastaba con nuestra palabra como víctimas, ni reconocernos como víctimas, sino que teníamos que trascender a la conformación de una documentación, de una recopilación probatoria que pudiera llevarnos a justicia, a una justicia plena y sin impunidad. Y precisamente desde el 2019 empezamos la recopilación testimonial y la recopilación de pruebas específicas para demostrar estos crímenes de lesa humanidad de los que fuimos víctimas. En específico, la prisión arbitraria y la tortura. Y de esa recopilación testimonial que hemos construido entre todos, en la UPPN nacieron estos libros”, dijo Yaritzha Mairena.

Yaritzha Mairena | Foto cortesía Conecta Press

Sergio Marín Cornavaca, periodista exiliado, acompañó esta parte de la presentación, calificando el esfuerzo como un “acto profundamente valiente y necesario”.

Justicia sin impunidad

En el segundo bloque del conversatorio, se abordó de manera más directa el tema de la justicia, tanto en su dimensión legal como simbólica. Francys Valdivia explicó el marco jurídico internacional que reconoce a las víctimas no solo como individuos lesionados, sino también a sus familiares, comunidades y organizaciones.

Lo que tiene que ver sobre la jurisprudencia de la Corte Internacional de Derechos Humanos, han ido avanzando para reconocer no solamente a las víctimas directas, sino también a los familiares de graves violaciones a los derechos humanos, como ejecuciones extrajudiciales, como detenciones y desapariciones forzadas”, señaló Valdivia.

Ambas expositoras coincidieron en que la justicia no puede ser negociada en procesos de transición política.

Abril no se olvida

A siete años de abril de 2018, el conversatorio reiteró que la represión en Nicaragua sigue viva: más de 50 personas permanecen presas por razones políticas, periodistas siguen siendo criminalizados y el exilio continúa creciendo.

Pero también es cierto que la organización de las víctimas ha fortalecido una narrativa que desafía el silencio impuesto por el régimen.