El rector de la Universidad Paulo Freire, Dr. Adrián Meza, analizó en La Mesa Redonda el informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua (GHREN), calificando la situación actual del país como la consolidación de un “Estado de ocupación” donde imperan el control militarizado, el miedo social y la represión sistemática.
“El informe del GHREN tiene un efecto global y es que además de que efectivamente devela a las máscaras, también pone ante nuestros ojos lo que yo he dado en llamar en un estado de ocupación, Nicaragua no solamente es una dictadura, es un estado de ocupación, en donde gente que nació en Nicaragua opera como que si fuera una fuerza extranjera de ocupación, con un control absoluto de toda la sociedad, pero además con una lógica implacable de represión indiscriminada contra todo lo que represente el cuestionamiento al régimen de poder”, declaró Meza, que además afirmó que el informe deja claro que “estamos ante crímenes que no solo tienen magnitud, sino responsables con nombre y apellido”.
Educación bajo vigilancia total
Uno de los aspectos que el académico resaltó con mayor preocupación es el ensañamiento del régimen contra la educación.
Meza señaló que el informe documenta cómo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha intervenido todos los niveles del sistema educativo, desde la primaria hasta la universidad, sofocando toda forma de pensamiento crítico y libre producción de conocimiento.
El académico sostuvo que la educación en Nicaragua está bajo una lógica de represión absoluta, donde la dictadura busca no solo controlar planes de estudio o ideologizar contenidos, sino, borrar expedientes académicos, impedir la movilidad estudiantil internacional y castigar con brutalidad a quien los cuestione.
Según Meza, el ataque contra la juventud universitaria obedece a una razón clara: fueron ellos quienes en 2018 desenmascararon al régimen ante la comunidad nacional e internacional.
Cinco impactos clave del informe de la ONU
El Dr. Meza desglosó cinco elementos fundamentales revelados por el informe de la ONU:
La magnitud del crimen: El documento detalla prácticas sistemáticas de tortura, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. Se documentan al menos 40 casos de asesinatos extrajudiciales, además de 35 casos de violencia sexual.
Asignación de responsabilidades: Por primera vez, se identifica con nombre y apellido a altos mandos militares y policiales responsables de ordenar la represión, incluyendo la participación activa del Ejército Nacional, contradiciendo su discurso oficial de neutralidad.
“Ahora sabemos quiénes dirigieron a los francotiradores que dispararon contra los estudiantes el 30 de mayo, ahora sabemos quiénes son los responsables”, subrayó Meza.
Instituciones como brazos represivos: Ministerios, alcaldías y otras entidades estatales son señaladas como estructuras que operan al servicio de la represión, transformadas en componentes del “aparato de ocupación”.
Red nacional de vigilancia: Desde las cuadras hasta el Ejército, el régimen construyó una vasta red de inteligencia y espionaje que mantiene a la población bajo monitoreo constante.
Transformación del partido oficialista: El Frente Sandinista, según el informe, ya no actúa como partido político, sino como un conglomerado de paramilitares y espías, con responsabilidades directas en crímenes de lesa humanidad.
“Un niño de 14 meses catalogado como suicida”
El Dr. Meza destacó que uno de los episodios más estremecedores del informe fue el caso de un niño de 14 meses que murió de un disparo en la cabeza durante las protestas. Pero que el hospital Alemán Nicaragüense y el Instituto de Medicina Legal tramitaron el hecho como un “suicidio”.
“Es una cosa que va más allá de la crueldad. Un niño de 14 meses que dice el Hospital Alemán que ‘se suicidó pegándose un balazo en la cabeza’; ahí está retratado el Estado de ocupación que en este momento controla nuestra sociedad”, criticó.
Efecto político del miedo y el aislamiento
El rector también señaló que el informe confirma el objetivo político del régimen: infundir miedo, aplastar la disidencia y aislar a Nicaragua del mundo.
Denunció que los estudiantes que lideraron las protestas de 2018 han sido perseguidos con particular ensañamiento: no solo son encarcelados y torturados, sino que se eliminan sus registros académicos para impedir su continuidad educativa fuera del país.
“Es una persecución inimaginable desde el punto de vista de los antecedentes históricos en nuestro país, la dictadura militar somocista jamás anduvo borrando ni le exigió a las universidades públicas que borraran los antecedentes académicos de los estudiantes; es decir, el ensañamiento contra la juventud universitaria es brutal”, aseguró.
El Dr. Meza advirtió que los efectos del informe son impactantes e ineludibles, por lo que ya no se puede ignorar lo que ocurre en Nicaragua, ya no se puede decir que no hay pruebas.
