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Nuevo Papa León XIV ya había condenado la represión en Nicaragua, incluso fue misionero en Ocotal

El recién electo Papa León XIV, antes conocido como cardenal Robert Prevost, mantiene una relación cercana con Nicaragua, tanto por su historia personal religiosa, como por sus posturas frente a la crisis sociopolítica del país centroamericano.

Según informó la Arquidiócesis de Managua, como sacerdote, Prevost fue misionero en la ciudad de Ocotal, Nueva Segovia en 2012, donde sirvió junto a la comunidad de los Agustinos, una experiencia que marcó su vínculo con el pueblo nicaragüense.

Décadas después, ya como parte de la Conferencia Episcopal Peruana, León XIV condenó en 2022 la represión del régimen Ortega-Murillo contra la Iglesia católica. Lo hizo en el marco de una carta colectiva que los obispos del Perú —de cuya cúpula él era vicepresidente segundo— enviaron a sus pares nicaragüenses mientras el obispo Rolando Álvarez permanecía confinado por la dictadura.

Vemos con tristeza todos los ataques contra la Iglesia por parte del régimen sandinista”, dice la carta enviada en agosto de ese año, en la que también se denunciaban la destrucción de imágenes religiosas y la violencia del régimen como un agravio a las raíces cristianas del pueblo.

La violencia, más aún cuando es injustificada, rompe la armonía, el respeto y la paz que necesitan nuestros pueblos para alcanzar el desarrollo integral y la amistad social”, señalaron los obispos.

Prevost, que se nacionalizó peruano en 2015, fue luego designado por el Papa Francisco como miembro de la Congregación para el Clero y posteriormente de la Congregación para los Obispos.

En su primer mensaje como pontífice, León XIV habló en español, agradeció el legado de su predecesor y expresó su cercanía con la comunidad latinoamericana, en especial con Perú y sus raíces pastorales.

Su elección ha despertado expectativa en la región, especialmente en Nicaragua, donde su historial muestra no solo una sensibilidad hacia la persecución religiosa, sino también un conocimiento directo del país y de su gente.