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Opositor nicaragüense pide a Trump suspender deportaciones y proteger a refugiados políticos

En una carta abierta dirigida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Dr. Danilo Martínez, Coordinador General del Movimiento de Unidad Democrática (MUD) y presidente de la Asociación Democrática de Abogados de Nicaragua (ADANIC), solicitó al mandatario suspender las deportaciones masivas de nicaragüenses y garantizar el debido proceso a quienes buscan refugio político en territorio estadounidense.

En su misiva, Martínez instó a la administración Trump a aplicar el principio de “non-refoulement” (no devolución) —previsto en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951— y a remitir todos los casos de solicitantes de asilo a tribunales migratorios.

Argumentó que miles de nicaragüenses han huido de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y que enviarlos de regreso sería “entregarlos a las garras del dictador”.

Suspender las deportaciones expeditas y remitir todos los casos a tribunales migratorios para su revisión individual. Es un derecho humano universal que toda persona sea oída por un tribunal antes de afectársele sus derechos humanos universales”, expresó Martínez.

El abogado recordó que el régimen de Ortega ha sido señalado por la comunidad internacional por violaciones sistemáticas a los derechos humanos, incluyendo más de “600 ejecuciones extrajudiciales desde 2018”, según informes de la ONU y la CIDH.

Citó además la Ley 1055, que declara “traidores a la patria” a los opositores, negándoles derechos básicos, lo que —dijo— convierte en una amenaza real e inminente cualquier deportación.

Martínez también instó a la administración Trump a extender el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los nicaragüenses y a priorizar la protección de ex presos políticos, periodistas y líderes sociales con órdenes de captura en Nicaragua.

El MUD, que agrupa a sectores de oposición al régimen Ortega-Murillo, considera que Estados Unidos —históricamente considerado un “faro de libertad”— tiene la responsabilidad moral y legal de proteger a quienes han huido de la persecución política.

Martínez recordó que la propia administración Trump ha calificado al régimen de Nicaragua como una “amenaza a la seguridad regional” y que, por tanto, corresponde reconocer el carácter político de los solicitantes de asilo nicaragüenses.

La carta concluye con un llamado directo: “No entregue a nuestros compatriotas a las fauces del dictador Daniel Ortega. Nuestro mayor sueño es regresar a Nicaragua, para liberarla, para luchar por ella, pero no regresar de esa manera, siendo entregado al dictador, tristemente por el país que nos ha inspirado tanto a luchar por la Libertad”.