La Unión Democrática Renovadora (Unamos) expresó este lunes su respaldo a la solicitud de protección internacional y ciudadanía presentada por un grupo de periodistas nicaragüenses que viven en el exilio en condición de apatridia de facto.
Los periodistas, víctimas de la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, enfrentan la negación de sus derechos fundamentales, a pesar de no haber sido oficialmente desnacionalizados.
Los comunicadores que han solicitado apoyo internacional son: Carmen Lucía Navas Galeano, Tania Jeannette López Rodríguez, Óscar Enrique Navarrete, Gerall Isaac Chávez, Donaldo Eliezer Hernández, Luis Eduardo Martínez Membreño y Reyna María Vallecillo.
Todos ellos se encuentran en una situación de indefensión tras haber sido despojados de su pasaporte y documentos de identidad, lo que les impide acceder a servicios básicos, ejercer su profesión y llevar una vida digna.
“Estos valientes comunicadores, víctimas de la brutal represión de la dictadura Ortega-Murillo, se encuentran en una situación de apatridia de facto, a pesar de no haber sido desnacionalizados oficialmente por el régimen”, señaló Unamos en un comunicado.
La organización política condenó de manera categórica la represión de la dictadura, que ha hecho uso de la apatridia de facto como herramienta de castigo político y control social.
“La apatridia de facto es una condena silenciosa, una forma cruel de borrar la existencia de quienes se atreven a disentir”, denunció.
Unamos hizo un llamado urgente y fraterno a los gobiernos de España, Argentina, Chile y México —países que han ofrecido su nacionalidad a nicaragüenses previamente desnacionalizados— para que consideren otorgar la ciudadanía a estos periodistas y así proteger su vida, su trabajo y su dignidad.
“Ofrecerles la nacionalidad no solo sería un acto de solidaridad humana y un reconocimiento a su invaluable labor periodística, sino también un precedente vital en la defensa de la libertad de expresión y los derechos humanos en la región”, subrayó Unamos.
La organización recordó que estos países tienen una tradición democrática y un compromiso con los derechos humanos que los coloca en posición de ofrecer un refugio seguro a quienes han sido despojados de su patria por razones políticas.
“Unamos confía en que la comunidad internacional no permanecerá impasible ante la injusticia que sufren estos periodistas y actuará con la celeridad y la determinación que la situación exige”, afirmó.
