La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) hizo este jueves un llamado a la comunidad internacional, especialmente a los gobiernos democráticos de América y Europa, para que tomen medidas concretas frente a la situación migratoria incierta que enfrentan decenas de miles de nicaragüenses en el exilio, muchos de los cuales han sido despojados de su nacionalidad por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En un comunicado, la organización denunció que la dictadura ha convertido la privación de nacionalidad en un mecanismo de represión política, afectando a 452 personas entre febrero de 2023 y septiembre de 2024 mediante sentencias espurias.
A esto se suma un número no determinado de nicaragüenses que han sido despojados de facto, al ser obstaculizados para ingresar al país o renovar sus pasaportes en el exterior.
La Unidad Nacional subraya que esta práctica ha dejado a cientos de ciudadanos en situación de apatridia, sin acceso a derechos fundamentales como empleo, educación, justicia y protección internacional.
Destacó que, según lo documentó el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU en su informe de febrero de 2025, la privación arbitraria de nacionalidad representa una forma de “muerte civil” con impactos transnacionales devastadores.
“Esta situación dificulta enormemente que estas víctimas de la dictadura puedan regularizar su situación migratoria en los países donde residen”, reza el comunicado.
La organización opositora advirtió que esta condición complica gravemente la regularización migratoria de estas víctimas en los países donde se encuentran, y pidió que se reconozca su situación como un caso urgente de desprotección internacional.
En ese contexto, la UNAB hizo un llamado directo a los gobiernos democráticos para que, dentro del marco de sus legislaciones, faciliten mecanismos de protección, residencia y regularización para quienes han sido forzados al exilio y convertidos en apátridas por el régimen nicaragüense.
Asimismo, extendió su agradecimiento a los gobiernos que ya han mostrado solidaridad y apertura, permitiendo que estas personas encuentren seguridad y estabilidad fuera de Nicaragua.
