La defensora de derechos humanos nicaragüense, Haydée Castillo, denunció ante una delegación del Parlamento Europeo que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se está beneficiando del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y Centroamérica, mientras comete graves violaciones a los derechos humanos.
La activista contó a La Mesa Redonda que la semana pasada participó en un encuentro sostenido en Costa Rica entre eurodiputados y representantes de la sociedad civil nicaragüense en el exilio.
El objetivo de la visita parlamentaria europea fue dar seguimiento al Acuerdo de Asociación, especialmente en su dimensión política, social y de cooperación. Según Castillo, la reunión fue una oportunidad clave para denunciar que los beneficios del tratado están siendo usados para fortalecer al régimen, en lugar de promover la democracia y el desarrollo en Nicaragua.
“Al seguir teniendo estos millones de dólares, el régimen que los pide en nombre del pueblo nicaragüense, que los termina mal administrando él por la altísima corrupción, en la que solo compiten las empresas con sus mismos testaferros; y el pueblo sigue con hambre, con pobreza”, advirtió Castillo que también calificó de “doble rasero” a la comunidad internacional que por un lado denuncia las violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses, pero que continúa proporcionando “borbollones de plata” al régimen en Nicaragua.
Expuso cómo la dictadura ha incumplido múltiples cláusulas del Acuerdo, entre ellas las relativas a libertades sindicales, sostenibilidad ambiental, transparencia pública y participación ciudadana.
“Nosotros solicitamos que la Unión Europea haga un alto en el camino y ni siquiera hablamos directamente que lo suspendan ya, que evalúen porque hasta ahora la retórica del régimen ha sido que la oposición pide una suspensión del acuerdo para que afecte al pueblo de Nicaragua. Aquí hay una confusión. Una cosa es el régimen y otra cosa es el pueblo. Nosotros de lo que hablamos es que el Acuerdo de Asociación deje de beneficiar solo al régimen, a sus allegados, y a los que tienen el visto bueno para hacer comercio en el país”, subrayó en relación a la cláusula democrática que exige respeto a los derechos humanos.
Compromiso del Parlamento Europeo y omisión de la Comisión
Castillo reconoció que el Parlamento Europeo ha mantenido una postura firme y crítica frente a la dictadura nicaragüense. Mencionó la resolución emitida el 13 de febrero de 2025, en la que se condenan las violaciones sistemáticas de derechos humanos, se pide activar la cláusula democrática del acuerdo y se exhorta a los Estados miembros a iniciar acciones legales ante la Corte Penal Internacional.
Sin embargo, criticó la falta de acción por parte de la Comisión Europea, responsable de implementar las decisiones políticas vinculantes dentro de la UE.
“Quien no ha dado la respuesta es la Comisión Europea”, criticó.
Una lucha desigual: sociedad civil vs. dictadura con recursos
Castillo denunció la desigualdad de condiciones entre una sociedad civil en el exilio, dispersa y con recursos limitados, frente a un régimen que accede a millones en financiamiento internacional.
Afirmó que los préstamos e inversiones europeas terminan beneficiando a las élites del régimen, incluidos familiares de Ortega y Murillo, quienes controlan empresas y reciben salarios y prerrogativas del Estado.
“Cuando se inaugura un proyecto de infraestructura en Nicaragua, un hospital, no es un regalo ni de Daniel ni de Rosario, es un préstamo que se ha hecho en nombre de nosotros, a la arquitectura financiera mundial y que somos nosotros, nuestros hijos, nietos, bisnietos y muchos de los que no han nacido, los que van a pagar esa deuda”, explicó.
El enfoque del acuerdo debe volver a sus principios
El Acuerdo de Asociación entre la UE y Centroamérica fue concebido como una herramienta para fortalecer la democracia, la paz y el desarrollo en la región tras los acuerdos de paz de los años 90. Sin embargo, Castillo lamenta que el componente comercial se activó primero, dejando rezagados los pilares de derechos humanos y gobernanza democrática.
Castillo instó a la Comisión Europea y al Consejo de la UE a tomar decisiones políticas coherentes con los principios del tratado, y a escuchar las voces de la sociedad civil que exigen justicia, democracia y el fin de la impunidad en Nicaragua.
“El pueblo de Nicaragua es lleno de fuerza, de vigor y de esperanza su resistencia, aunque sea en silencio… En este momento se avanza para construir propuestas y debemos avanzar en donde la prioridad sea, que salga la dictadura”, concluyó Castillo.
