Nicaragua. La tormenta que se nos avecina

*Por Oscar René Vargas

Los meteorólogos nos dicen que el calentamiento global ha generado nuevos problemas para los que se dedican a hacer pronósticos. Los huracanes no solo son cada vez más fuertes y frecuentes, sino que se intensifican más rápidamente, lo que hace que resulte difícil evitar las consecuencias negativas en las comunidades en su trayectoria. ¿Está ocurriendo algo parecido con la crisis sociopolítica de la dictadura?

Elecciones en Estados Unidos

A menos de un mes de las elecciones de medio término de EEUU, en que serán electos 34 de los 100 senadores y la totalidad de los 435 representantes de la Cámara de Diputados, la OPEP+ junto con Rusia, enviaron un ominoso mensaje al presidente Biden: disminuirán su producción de petróleo en 2 millones de barriles al día. Su intención, dicen, es que el precio no siga bajando y se mantenga en un nivel superior a US$ 90 dólares el barril. El cártel petrolero pareciera que quiere contribuir a la derrota del presidente Biden. Ahora tiene una mayoría en la Cámara de Representantes y un empate con los republicanos en la de Senadores, en el que suele inclinar la balanza a su favor la vicepresidenta Kamala Harris.

Los sondeos muestran sistemáticamente a Biden con baja aprobación por su manejo de la economía, los votantes norteamericanos están asediados por la persistente inflación, los temores de una recesión y la perspectiva de un aumento en los precios de la energía en las últimas semanas de cara a las elecciones de noviembre, en las que determinarán el destino del control del Congreso. La población estadounidense percibe ampliamente que el país avanza en la dirección equivocada, un sondeo de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research realizado en septiembre reveló que apenas el 38% de los encuestados aprueba el liderazgo de Biden en materia económica. El 29% de los adultos estadounidenses señaló que la economía se encuentra en buen estado, mientras que el 71% dijo que su rendimiento es malo.

Incremento del aislamiento de la dictadura

Hace poco escribí sobre el creciente aislamiento internacional de la dictadura Ortega-Murillo y sobre el proceso de implosión endógena que padece. Declaraciones y resoluciones de la Unión Europea, declaración final de la conferencia de la OEA en Lima/Perú y las posibles presiones de parte de Estados Unidos aíslan más al régimen. Al mismo tiempo, la cancelación de las personerías jurídicas de las ONG nacionales e internacionales afectan negativamente a más de un millón de nicaragüenses. En ese marco hay analizar los posibles escenarios posteriores de las elecciones de medio término en EEUU y sus repercusiones en Nicaragua.

Existe un creciente runrún entre funcionarios en el sentido de que están tratando de frenar la inflación sin afectar el crecimiento de la economía; sin embargo, la inflación sigue creciendo, afectando al poder adquisitivo de todos los ciudadanos. Cada vez estoy más convencido de que la inflación seguirá subiendo, presionando a la posibilidad que se presenten demandas salariales por la reducción de la capacidad de compra de los asalariados. Existe el riesgo que la subida de los tipos de interés se traduzca en una desaceleración de la economía en el 2023.

Pensemos en cómo la política de los incrementos de los tipos de interés afecta a la economía real. Uno de los principales canales es una caída de la construcción por el incremento de los precios, a medida que los ingresos obtenidos con la construcción disminuyen, se reduce la demanda de otros bienes, y las consecuencias se extienden a la economía en general y con repercusiones negativas en el mercado de trabajo. Además, se incrementa los riesgos de salidas de capital o de caída de las inversiones extranjeras lo que puede producir problemas de sobreendeudamiento.

Posibles escenarios

Los altos niveles de la inflación y del desempleo nos hablan básicamente del presente; debemos de analizar otros factores para vislumbrar el futuro. Por ejemplo, los escenarios probables después de las elecciones de medio término en los EEUU y sus posibles repercusiones en Nicaragua. Biden con sus índices de aprobación por los suelos y con la posibilidad, cada vez más real, de perder las elecciones intermedias tenemos que analizar si el riesgo sociopolítico para la dictadura aumenta o disminuye. A esa ecuación hay que sumarle el riesgo de una crisis económica por el desorden de la inflación y sus posibles caos derivado la combinación inflación y contracción del mercado. Los posibles resultados en EEUU tienen tres escenarios.

  1. De acuerdo con las encuestas hay probabilidad que el partido demócrata pierda alrededor de unos 25 diputados en la Cámara de Representantes. Es decir, que a partir de enero de 2023 el partido republicano controlaría ese poder del Estado, lo cual indicaría que tendría un poder mayor de propuestas en la política norteamericana.
  2. El segundo escenario es que el número de senadores se mantenga empatado 50 a 50 entre republicanos y demócratas, manteniendo Kamala Harris el voto de desempate. Lo que significa que la administración Biden-Harris mantendría la hegemonía en el Senado.
  3. El tercer escenario posible, pero menos probable según los analistas norteamericanos, es que el partido republicano obtenga la mayoría del Senado. De suceder este escenario significaría que el “lobbies” cubano-norteamericano tendrían una influencia importante en la política exterior de EEUU, lo que puede repercutir en la composición del gabinete de la Administración Biden a partir de 2023.

El resultado más probable sea una combinación del escenario 1 y 2. En ese caso, tendría un efecto que obligue a la Administración a cambiar su política hacia Centroamérica afectando negativamente a la dictadura Ortega-Murillo, situación que se combinaría con un deterioro de la economía nicaragüense por un incremento de los precios de los bienes importados (petróleo, fertilizantes, bienes intermedios, etcétera), inflación (aumento generalizado de precios en el mercado interno) y menores ingresos de la mayoría de la población causando graves dificultades en los hogares, sobre todo en los más pobres y vulnerables. Por lo tanto, la dictadura estará a la espera de los resultados de las elecciones intermedias del 8 de noviembre en EEUU para decidir su hoja de ruta política en el futuro inmediato.

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