“No se puede gobernar un país desde la clandestinidad”, señala ANPDH

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), declaró este jueves que el dictador Daniel Ortega “ha abandonado su cargo de presidente de la República de Nicaragua de forma fáctica o de hecho”, al desaparecer sin dar ninguna explicación a la ciudadanía de su ausencia física desde hace 48 días.

El pasado martes, el doctor Álvaro Leiva Sánchez, secretario ejecutivo de la ANPDH emplazó a Ortega a comparecer públicamente en los medios de comunicación ante su extensa ausencia y su inacción frente a la pandemia del COVID-19 en Nicaragua. El plazo venció este jueves y Ortega no dio la cara.

Leiva explicó que al cumplirse las 72 de este emplazamiento, queda demostrado que Nicaragua es un “Estado fallido” y “acéfalo”, y que Ortega “no puede gobernar un país desde la clandestinidad”.

“Ha transcurrido el plazo (72 horas) y el señor José Daniel Ortega Saavedra no compareció ante la nación nicaragüense para constatar si estaba o no al frente de la gestión pública y administrativa del Estado de Nicaragua, ni dio señales de vida”, dijo Leiva.

La ANPDH, indicó a través de un pronunciamiento que “es evidente que no se puede estar gobernando un país que enfrenta su mayor crisis humanitaria, detrás de un teléfono, ni por WhatsApp, ni por internet. Los momentos álgidos de la historia, y las épocas de grandes pruebas exige que los hombres que encabezan una nación, se pongan al frente de la crisis, al frente, visible, respondiendo ante sus deberes para con los gobernados. Cumplido el plazo no compareció el señor José Daniel Ortega Saavedra. Y no se puede gobernar un país desde la clandestinidad”.

El organismo también se refirió a los casos de COVID-19 que se han registrado en Nicaragua y el papel del Ministerio de Salud, dominado por el régimen orteguista, busca ocultar las cifras reales de la incidencia de la pandemia en el país.

Ortega “ha dejado de cumplir con sus obligaciones fundamentales de estar al frente de la nación devengando salarios injustificados, provenientes del impuesto del humilde pueblo nicaragüense y sobre todo con su indiferencia, odio y menosprecio al pueblo de Nicaragua, que lo expone a las consecuencias nefastas, a las violaciones de derechos humanos vinculados al derecho a la vida y a la salud pública con la pandemia del Coronavirus o Covid19”, reza el documento.

Gobierno de Transición

“A estas alturas ya lo más importante no es si aparece José Daniel Ortega Saavedra, si está vivo o no, aquí lo primordial y número uno, es la vida y salud pública del pueblo, del humilde, del descalzo, de nuestros ancianos y niños, de nuestras mujeres y hombres, de todos y cada uno de los nicaragüenses que conforman este conglomerado social”, agregó.

Es por ello que la ANPDH llamó a los nicaragüenses a unirse y coordinar la conformación de una “Junta de Gobierno de Transición”, que se ocupe inmediatamente entre otros de los siguientes puntos:

1. Restaurar la libertad del pueblo y de los presos políticos.

2. Evitar el caos y el desorden, procediendo con el apoyo internacional a desarmar los paramilitares.

3. Proceder a implementar un plan contingente de salud pública para salvar la vida de los nicaragüenses frente a la amenaza del COVID-19 o Coronavirus.

4. Organizar el retorno seguro de los exiliados.

5. Reordenar el Estado de Nicaragua.

6. Reformas electorales.

7. Elecciones generales y nacionales.

8. Justicia universal para las víctimas del régimen Ortega-Murillo.

El organismo además pidió al Ejército y la Policía Orteguista que “por una vez en su historia institucional defiendan el derecho a la vida y las libertades públicas del pueblo de Nicaragua y apoyen esta iniciativa de regresarle al pueblo la soberanía usurpada”.

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