Destacados / Nacionales · 06/12/2023

ONG denuncia que el régimen de Ortega busca controlar actividades religiosas en Nicaragua

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, presentó el martes el informe “Violaciones a la libertad religiosa – Etapas de represión contra la Iglesia en Nicaragua”, en el cual denunció que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo busca controlar actividades religiosas en Nicaragua.

El abogado nicaragüense Juan Carlos Arce, miembro del Colectivo, dijo que “el régimen de Nicaragua está empeñado en controlarlo todo” y que ve en los símbolos de la Iglesia católica, en “su infraestructura, sus estructuras, su jerarquía, un riesgo”, y por eso “apuntan a destruir” o bien usurpar las actividades religiosas.

Para Arce, la dictadura Ortega-Murillo tiene como objetivo “configurar una Iglesia a la medida, y en la medida que no la pueden controlar, la van a destruir”.

Por su lado, el también abogado nicaragüense Yader Valdivia, sostuvo que el régimen ha buscado asumir el control de las actividades religiosas “reemplazando a la Iglesia católica en la organización de eventos como procesiones y festividades”.

La Policía Orteguista ha prohibido a la Iglesia católica en Nicaragua sacar a los santos a las calles desde febrero pasado, cuando no les autorizó celebrar las procesiones de viacrucis durante la Cuaresma ni después en Semana Santa.

Según Valdivia, Ortega utiliza “estas celebraciones como herramientas de propaganda política y control social”.

Promueven la fe como una religión popular, que tratan de maquillar como que sí se siguen realizando actividades religiosas (por parte de la Iglesia católica) y no son más que actividades propagandísticas”, señaló.

Añadió que esa usurpación de las actividades religiosas “va acompañado del ahogamiento financiero y operativo de la Iglesia”, incluyendo el cierre de medios de comunicación y centro de estudios católicos, así como el encarcelamiento y expulsión de sacerdotes.

Sobre el proceso de ahogamiento financiero que sufre la Iglesia, según el Colectivo, “van desde amenazas fiscales a confiscación y congelamiento de cuentas que han afectado operaciones diarias de la Iglesia”.

El Colectivo instó a las organizaciones internacionales de derechos humanos a “mantener un escrutinio constante sobre la situación en Nicaragua y a tomar medidas efectivas para asegurar que se respeten los derechos fundamentales de todas las personas en el país», entre ellas «la libertad religiosa, que es un pilar esencial de cualquier sociedad justa y libre, y no podemos permitir que sea socavada”.