ONGs defensoras de DDHH condenan despidos de médicos en Nicaragua

Tanto el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), como la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) condenaron este martes el despido de varios médicos en Nicaragua por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Fueron al menos once los médicos despedidos de hospitales públicos del país, como represalia por criticar el mal manejo de la pandemia del COVID-19 por parte del régimen orteguista.

En el caso del CENIDH, calificó los despidos de “irracionales e injustificados”, y que representan “una sentencia de muerte para los enfermos”.

“El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) condena con indignación y preocupación el insólito y atropellante despido a varios profesionales de la salud en medio de la grave situación por la pandemia del COVID-19 que enfrenta Nicaragua, la que podría agravarse por las incomprensibles presiones a las que se está sometiendo al gremio médico para obligarlos a renunciar”, señaló el organismo.

El CENIDH indicó que detrás de los despidos hay “propósitos oscuros” para callar a los galenos y posiblemente para dejar sin médicos a la población en medio de la pandemia del coronavirus.

“Exigimos la reintegración inmediata de los médicos a los hospitales, sin exclusiones, ni represalias de ningún tipo. Sigamos en la Cuarentena Nacional a la que nos convocó las 34 Asociaciones Médicas de Nicaragua, es lo único que puede salvarnos la vida”, añadió el CENIDH.

Por su parte, la CPDH manifestó que la “ola de despidos injustificados” es porque los médicos han denunciado las malas condiciones en las que trabajan, ya que el MINSA no les provee de materiales básicos para evitar el contagio del COVID-19.

Entre los despedidos hay especialistas en medicina interna, cirugía, anestesiología, oncología y pediatría.

“CPDH demanda a la presidencia de la República que cumpla con sus obligaciones de Estado, la Constitución política, la ley general de salud, los convenios internacionales en materia de prevención de enfermedades y en derechos humanos, para salvaguardar el derecho a la vida de los nicaragüenses”, exigió la organización.

Médicos despedidos hablan

El anestesiólogo Fernando Rojas, uno de los despedidos del Hospital Bertha Calderón, declaró en un video que fue compartido en redes sociales, que su despido es injustificado. “Lo hicieron por no comulgar con este régimen criminal, y uno no le tiene que hacer el juego”.

También, la anestesióloga María Nela Escoto, del Hospital Antonio Lenin Fonseca, aseveró que su despido fue “sin causa justa, ni siquiera tengo un llamado de atención por mi desempeño profesional”. Escoto acusó a las autoridades del hospital de cumplir las órdenes del sancionado Gustavo Porras.

Por otro lado, el cirujano del Lenin Fonseca, Adolfo Díaz, presentó su renuncia, en solidaridad con sus colegas, alegando que estos fueron “despedidos injustamente del Ministerio de Salud durante esta pandemia”, así como “por las arbitrariedades e irrespeto al gremio médico”.

“No va con mis principios de vida callar y ser cómplice contra todos estos atropellos”, aseguró.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.