Precio de la canasta básica es mayor a las cifras oficiales, afirma economista

El economista Enrique Sáenz afirmó que el costo total de la canasta básica del país, que hasta noviembre de 2022 se calculaba en 18,845.78 córdobas, según el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), en realidad es mayor a las cifras oficiales, pues ya es costumbre la dictadura “ocultar cifras” para esconder “el hambre y sufrimiento” del pueblo nicaragüense.

La dictadura apuntala su estrategia, su propaganda a partir de patrañas y para que sus patrañas puedan llegar a oídos amables necesitan acallar a los medios de comunicación y centros de investigación que puedan mostrar cifras que contradigan a las cifras oficiales”, declaró el economista consultado por La Mesa Redonda sobre el costo real de la canasta básica de Nicaragua.

Mencionó que una asociación de consumidores independientes podría “mostrar el precio real de la comida”, pues el régimen “oculta la realidad, el hambre y sufrimiento de la gente” para mostrar una supuesta bonanza económica que es inexistente para los nicaragüenses que solamente “ganan para amanecer vivos al día siguiente”.

Es indudable que tomando en cuenta la actitud de la dictadura de falsificar cifras, que seguramente las realidades son más graves”, señaló en referencia al costo de la comida.

CONSIDERACIONES SOBRE EL COSTO DE LA CANASTA BÁSICA

Sáenz planteó tres consideraciones sobre el costo de la canasta básica para comprender “la magnitud del impacto que representa para la inmensa mayoría de las familias nicaragüenses”.

Aumentó la comida, pero no el salario

“La evolución del costo de los alimentos y cuando uno compara noviembre de 2021 con noviembre de 2022, es decir 12 meses a la última publicación del INIDE, el costo de la comida es alrededor del 20% o 21%. Si los salarios se hubieran ajustado en este periodo en igual proporción o más al 20%, la situación no sería tan perversa. Mientras el costo de la comida ha aumentado en más del 20%, el ajuste en el salario mínimo en ese período fue del 7%, significa que la gente que apuradamente gana para amanecer viva al día siguiente, perdió todavía mayor poder adquisitivo”, declaró.

“Para la gente de menores ingresos, la mayor proporción de sus gastos es en comida, es decir, no van de paseo, no van a un restorán, no van al mar. El mayor porcentaje de sus ingresos lo gastan en comida, en consecuencia al aumentar el 20% o el 21% el costo de la comida y solo aumentar el 7% el salario mínimo y 3% el ajuste de salario de los trabajadores del Estado y en el caso de los pensionados el ajuste fue del 2%, en consecuencia más allá de que si es 13.000 (córdobas) solo los alimentos, más allá de que si aumentaron 20%, detrás de esas cifras lo que hay es hambre”, alertó el experto.

Aumentó la comida y no se ajustó tu salario, eso se mide en menos frijoles, menos tortilla, menos queso, la carne se transforma en una ilusión, entonces se transforma en hambre. Esa es la lectura para la canasta básica, hambre para la inmensa mayoría de la población”, anotó.

Una segunda consideración, hecha por Sáenz es la proporción de nicaragüenses que tienen acceso a la canasta de alimentos. En ese sentido, precisó que solamente el costo de los alimentos que es alrededor de 13.000 córdobas, no alcanza para las personas que tienen el salario promedio nacional. “Las personas que tienen la suerte de estar en un empleo formal no llega a 12.000 córdobas, esto significa que para los trabajadores de la economía formal que tienen un empleo estable, el salario promedio no llega a cubrir el costo de la comida”, indicó.

Por último, el economista criticó que los voceros económicos de la dictadura pregonen que hay una bonanza económica en 2022. “Cuando hay crecimiento económico lo normal es que si hay mayor cantidad económica, las empresas al tener mayor actividad, contratan más gente y en consecuencia se crea mayor empleo, y como hay mayor demanda de empleo los salarios tienden a crecer y aquí lo que tenemos –si creemos en las cifras del gobierno—es que ni creció el empleo ni crecieron los salarios”, afirmó.

“Si tomamos los datos del gobierno y ‘creció la economía en 4%’, pero no creció el empleo ni los salarios ¿quién se quedó con la tajada del león? Aquí uno busca quiénes son los ganadores en esta economía. Sin ir muy largo uno revisa los datos de las utilidades de los bancos y se encuentra por ejemplo con que los bancos van a tener utilidades de alrededor 125 millones de dólares, lo que representa un aumento porcentual de sus utilidades en comparación con el 2021 de alrededor del 25%. Entonces aquí tenemos la contradicción aberrante que los banqueros reciben un aumento en sus ingresos del 25% y los pensionados reciben una disminución en términos reales del 18%, los trabadores del 13% y los trabajadores del Estado 17% en general. Mientras los trabajadores ven desplomarse su poder adquisitivo, los banqueros ven aumentadas sus utilidades en proporciones difíciles de entender”, concluyó.

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